Propongámonos un cambio de mentalidad este verano. En lugar de agotarnos con expectativas inalcanzables, busquemos llegar a septiembre con más energía, menos molestias y una base sólida de movimiento. La entrenadora María Alonso nos aconseja abandonar la búsqueda de transformaciones corporales rápidas y, en cambio, concentrarnos en construir hábitos duraderos. La etapa de los cuarenta y más allá se presenta como una oportunidad perfecta para este giro.
La entrenadora María Alonso nos asegura que el verano, lejos de ser un obstáculo, es el momento idóneo para iniciar un camino hacia una mayor actividad física. Su objetivo no es lograr un cuerpo "fuerte" en pocas semanas, sino alcanzar septiembre con una sensación de mayor vitalidad, sin dolores y con el deseo de continuar. Remarca que, a partir de los 40, el movimiento y el ejercicio son esenciales para mantenernos fuertes y saludables.
Es irreal pretender deshacer años de inactividad en solo unas pocas semanas. Lo más sensato es forjar un nuevo camino. Si nunca has practicado ejercicio antes de los 40, este es el momento de incorporarlo de forma constante. La clave reside en la regularidad: no importa si la rutina es la misma durante semanas, lo crucial es la perseverancia. Para ello, María aconseja integrar la actividad física en cada jornada, ya sea caminando, nadando o andando en bicicleta. La frecuencia supera a la intensidad: "Muévete, aunque sea poco, pero muévete cada día".
Además del ejercicio cardiovascular, María Alonso subraya la importancia vital del entrenamiento de resistencia. Su recomendación es clara: "La mejor estrategia a partir de los 40 es moverse a diario y dedicar tres días a la semana al entrenamiento de fuerza". Empezar con el propio peso corporal y aumentar la carga gradualmente facilita la adopción de esta práctica. "Nuestra meta es iniciar una rutina, no alcanzar nuestro punto óptimo en un mes", enfatiza la entrenadora.
Es prudente no excederse al principio. "Es más efectivo quince minutos diarios que una hora intensa un solo día, para luego no hacer nada", sostiene María Alonso. "Si te esfuerzas demasiado un día, acabarás adolorida, frustrada y con pocas ganas de continuar", añade. Por ello, insiste en que nuestro cuerpo pide movimiento, no castigo.
Anticipar el despertar unos minutos puede parecer insignificante, pero para muchos, se convierte en la clave para encontrar el momento adecuado. "Es el mejor regalo que puedes hacerte", asegura María Alonso, quien no solo promueve los ejercicios de fuerza en sus programas, sino también los beneficios de una simple caminata. "Caminar es oro y aporta múltiples ventajas físicas y mentales, siendo la base para mantenerte activa. Además, comenzarás el día con energía", explica.
No obstante, ella reconoce la necesidad de ir más allá. "Especialmente a partir de los 40, deberíamos complementar esa caminata de 20 minutos con algo de entrenamiento de fuerza, al menos tres días a la semana", reitera. "Los músculos son nuestro soporte en el presente y en el futuro, alivian dolores y promueven la salud", agrega. Lo esencial es hallar el momento, y cuanto antes, mejor. "Si logras reservar tiempo para moverte por la mañana, el resto del día te sentirás más activa, fuerte, con mayor energía e incluso dormirás mejor", concluy