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Decálogo para el Uso Equilibrado de Pantallas en Niños y Adolescentes

08/06 2026

En el entorno digital actual, donde los jóvenes pasan una parte significativa de su tiempo interactuando con dispositivos electrónicos, surge una preocupación creciente sobre el impacto de la tecnología en su desarrollo. Un adolescente en periodo vacacional podría fácilmente verse más absorto en su teléfono que en las experiencias familiares o el entorno natural. Esta realidad ha llevado a expertos y organizaciones a buscar soluciones para promover una convivencia digital saludable.

Recomendaciones para un Uso Tecnológico Consciente en la Familia

El 6 de agosto de 2026, Angel Alonso Giménez informó sobre las directrices de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) para guiar a las familias en el manejo del uso de pantallas, tanto en vacaciones como a lo largo de todo el año. La iniciativa, lanzada a finales de mayo, destaca la creciente atención sobre la 'salud digital' en la infancia y adolescencia, y cómo la sobreexposición a las pantallas afecta negativamente el sueño, el rendimiento académico y la salud mental, evidenciando un aumento en síntomas de ansiedad, depresión y TDAH.

Antoni Baena Garcia, director del máster universitario de Salud Digital de la UOC, enfatiza la importancia de aprender a coexistir con la tecnología de manera consciente, evitando que monopolice los espacios de la vida diaria sin un control adecuado. A continuación, se detallan diez principios fundamentales propuestos para lograr un “control eficiente” del uso de la tecnología en el seno familiar:

1. El ejemplo familiar: un modelo a seguir

Los padres deben ser un espejo de uso ético, consciente y limitado de la tecnología, demostrando a sus hijos que los dispositivos son herramientas con un propósito específico, no extensiones inseparables del cuerpo.

2. Establecimiento de espacios libres de tecnología

Es crucial designar momentos y lugares donde el teléfono móvil no tenga cabida, como durante las comidas o conversaciones importantes, para fortalecer la atención y el valor de la presencia.

3. Fomentar una comunicación abierta y escucha activa

Prohibir el uso tecnológico no es la solución más efectiva. En su lugar, se aconseja mantener un diálogo constante con los hijos sobre sus experiencias en la red, construyendo confianza y evitando juicios, lo que les permitirá compartir problemas como el ciberacoso o el contenido inapropiado.

4. Creación de un plan familiar de uso tecnológico

Regular el uso de la tecnología en casa mediante un acuerdo escrito y consensuado por todos los miembros de la familia, que defina tiempos, aplicaciones y lugares permitidos.

5. Establecimiento de límites de espacio y tiempo

Las pantallas nunca deben interferir con el estudio, el sueño o el ejercicio físico. Se sugiere no exceder las dos horas diarias de tecnología recreativa y promover su uso en áreas comunes del hogar, reservando el uso en solitario en la habitación para quienes demuestren madurez.

6. Abordaje positivo de los videojuegos

Reconocer el potencial educativo de los videojuegos, fomentando el juego en familia y consultando clasificaciones como PEGI antes de adquirir nuevos títulos.

7. Educación en valores digitales y privacidad

Informar sobre los riesgos en línea, como el ciberacoso, el sexting y el contacto con extraños, así como la gestión de datos personales, es fundamental para proteger la privacidad.

8. Potenciar el pensamiento crítico

Enseñar a los jóvenes a discernir la veracidad de la información y las imágenes en línea, comprendiendo que no todo lo que se ve en internet es real y que las fotos suelen tener filtros con fines psicológicos.

9. Promover el respeto

El respeto es esencial en todas las interacciones, incluidas las redes sociales. Es vital recordar que detrás de cada perfil hay una persona y que no se deben difundir rumores, participar en linchamientos digitales ni faltar al respeto a la imagen de los demás.

10. Alfabetización en salud digital

La formación en salud digital es una necesidad ciudadana, empoderando a las familias con el conocimiento necesario para navegar el mundo digital de forma segura y beneficiosa.

La adopción de estas pautas no solo mejora la relación de los jóvenes con la tecnología, sino que también fortalece los lazos familiares y fomenta un desarrollo integral. En un mundo cada vez más conectado, la educación y la conciencia digital son herramientas indispensables para el bienestar de las nuevas generaciones.