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Impacto de los Incendios Forestales en la Salud Pública y la Atención Primaria

07/29 2026
Los incendios forestales son cada vez más comunes, y sus efectos van más allá de la destrucción ambiental. Este artículo analiza cómo estos desastres naturales afectan la salud de las personas y cómo la atención médica básica debe adaptarse para enfrentar las consecuencias. Se exploran las enfermedades que surgen y se ofrecen recomendaciones para el tratamiento.

Fuegos implacables: Cuando el humo y la ansiedad desafían nuestra salud

Repercusiones sanitarias de los grandes fuegos en la atención médica inicial

La creciente incidencia de incendios forestales en España, como los que han afectado diversas provincias durante el verano, está teniendo un impacto significativo en los servicios de atención primaria. Se observa un incremento en afecciones como la exacerbación de enfermedades respiratorias de larga duración, irritaciones oculares y, a mediano y largo plazo, un aumento en episodios de ansiedad, ansiedad patológica y síndrome de estrés postraumático.

La crisis climática como un problema de salud pública global

Según expertos de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) en un artículo publicado en la revista AMF-Actualización en Medicina de Familia, el cambio climático se ha consolidado como una crisis sanitaria global. El aumento de los incendios forestales, un fenómeno que antes era excepcional, ahora representa un desafío recurrente que intensificará progresivamente la carga de trabajo de la atención primaria.

Un caso práctico: La experiencia de un policía local en la emergencia

El análisis se fundamenta en el caso de Carlos, un agente de policía local de 25 años que asiste a un Punto de Atención Continuada después de colaborar en las tareas de evacuación durante un gran incendio. Este caso sirve como punto de partida para que los autores examinen las principales complicaciones sanitarias que pueden manifestarse en los centros de atención primaria.

Afecciones inmediatas y a largo plazo causadas por los incendios

Entre las consecuencias inmediatas de los incendios de gran magnitud, el artículo resalta el aumento de intoxicaciones por inhalación de humo, daños en las vías respiratorias, quemaduras y afecciones oculares provocadas por el humo y las partículas suspendidas en el aire. En el ámbito respiratorio, se advierte sobre la exacerbación de enfermedades crónicas y el desarrollo de hiperreactividad bronquial, bronquiectasias o limitación crónica del flujo aéreo en personas expuestas. También se prevé un incremento en las consultas por irritaciones oculares y queratoconjuntivitis.

El profundo impacto psicológico de los desastres naturales

Los incendios también dejan huellas psicológicas significativas que pueden ser identificadas en la atención primaria. Los autores señalan una alta incidencia de crisis de ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático entre aquellos que han experimentado un gran incendio, ya sea por la pérdida de sus hogares, la amenaza a sus vidas o la exposición prolongada a situaciones de emergencia. En este contexto, el seguimiento continuo por parte de la atención primaria es fundamental para una detección e intervención tempranas, y para coordinar con los servicios de salud mental cuando sea necesario.

La evolución de las secuelas a lo largo del tiempo

El estudio enfatiza que muchas de las secuelas relacionadas con los incendios no se manifiestan en la fase aguda, sino semanas o meses después. Por esta razón, la medicina familiar y comunitaria juega un papel crucial en la identificación de secuelas respiratorias, neurológicas, dermatológicas y psicológicas, además de realizar controles de seguimiento, ajustar tratamientos y gestionar las derivaciones necesarias gracias a una atención continuada.

Reconocimiento de casos graves y la necesidad de recursos adicionales

El artículo incluye algoritmos y criterios clínicos para orientar la toma de decisiones en atención primaria, permitiendo diferenciar los casos que pueden ser manejados en el centro de salud de aquellos que requieren un traslado médico inmediato. Aunque la atención primaria puede identificar casos graves, también necesita recursos específicos. Por ejemplo, una pulsioximetría normal no descarta una intoxicación severa por monóxido de carbono, lo que subraya la importancia de contar con pulsicooxímetros o gasometrías en los centros de salud para una detección precoz y una derivación hospitalaria urgente si es necesario. La exploración clínica continua es vital para sospechar una lesión por inhalación de humo, prestando atención a signos como hollín en la orofaringe o disfonía.

Procedimientos y seguimiento para el tratamiento de quemaduras

Los autores dedican una sección importante al manejo inicial de las quemaduras, destacando que la medida más efectiva en los primeros minutos es irrigar la lesión con agua corriente durante veinte minutos, evitando remedios caseros y el uso rutinario de antibióticos preventivos. Asimismo, enfatizan la necesidad de calcular con precisión la superficie corporal quemada mediante la regla de los 9 de Wallace, un paso esencial para decidir la derivación hospitalaria y ajustar la fluidoterapia. El seguimiento desde la medicina familiar y comunitaria es crucial para monitorear la evolución de las quemaduras, prevenir infecciones, controlar el dolor, revisar la profilaxis antitetánica y detectar secuelas funcionales o cicatriciales que puedan surgir semanas después.