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La clave de la felicidad: Psicología y la importancia de vivir el presente, según Laura Escanes y la experta Violeta Acedo

06/20 2026

En la era actual, la anticipación constante de escenarios negativos se ha convertido en una carga emocional para muchos. Este comportamiento, común incluso entre figuras públicas como Laura Escanes, ha sido analizado por la psicóloga Violeta Acedo. Escanes compartió en un podcast cómo esta tendencia a vivir en el futuro generaba una gran ansiedad, llevándola a tomar la decisión consciente de centrarse en el presente para hallar la felicidad. Este cambio resuena con la sabiduría de Acedo, quien subraya la importancia de gestionar la incertidumbre y priorizar el aquí y ahora para salvaguardar la salud mental.

Desde una perspectiva psicológica, nuestra inclinación a proyectar el sufrimiento hacia el futuro es un vestigio evolutivo. El cerebro humano, diseñado primariamente para la supervivencia, tiende a priorizar la detección de amenazas, lo que explica por qué emociones como el miedo o la tristeza se activan con mayor facilidad. Acedo explica que, aunque este mecanismo fue vital para nuestros ancestros, en la vida moderna nos lleva a "pagar por adelantado" sufrimientos que quizás nunca se materialicen. La creencia errónea de que anticipar nos protege solo genera un desgaste mental significativo, confundiendo la anticipación con un control ilusorio, como si pensar repetidamente en un problema lo resolviera.

Liberarse de la cadena de la anticipación constante conlleva beneficios profundos, el más significativo es la recuperación de la plenitud en el presente. Al dejar de malgastar energía en futuros hipotéticos, se abre un espacio para la conciencia y la acción efectiva en el momento actual. A menudo, la verdadera paz se encuentra no en preverlo todo, sino en aceptar la inherente imprevisibilidad de la vida. Aprender a distinguir entre problemas reales y posibilidades futuras, y a tolerar la incertidumbre, son pasos cruciales. Esta aceptación no es un signo de debilidad, sino una manifestación de sabiduría y fortaleza, que nos permite vivir plenamente sin el lastre de un sufrimiento autoimpuesto.

En última instancia, el camino hacia una vida más serena y feliz implica un compromiso consciente con el presente. Es un reconocimiento de nuestra capacidad para adaptarnos y superar desafíos, y una decisión de no permitir que la mente se pierda en un futuro que aún no existe. Al hacerlo, honramos nuestra fortaleza interior y cultivamos un bienestar genuino, viviendo cada día con mayor propósito y paz.