El Príncipe Alberto de Mónaco, durante su reciente estancia en Granada para asistir a la etapa final de La Vuelta Ciclista, se deleitó con la rica gastronomía local, dejando una huella imborrable en uno de los restaurantes más aclamados de la ciudad. Lumbre – Las Brasas de Moma, conocido por su especialización en carnes a la brasa, tuvo el honor de recibir al monarca, una visita que, según Rubén Jiménez, uno de los propietarios, fue completamente inesperada.
La reserva para la cena del 13 de septiembre se realizó sin previo aviso sobre la identidad del comensal. No fue hasta la víspera que el equipo del restaurante descubrió que tendrían el privilegio de servir al Príncipe Alberto. Durante aproximadamente dos horas, el Príncipe y su séquito disfrutaron de un ambiente relajado y discreto. El menú seleccionado fue una oda a los sabores de la región, incluyendo entrantes como alcachofas, ensaladilla de gambas con ajillo, una exquisita tabla de jamón ibérico y una selección de quesos de Granada. El plato fuerte fue, sin duda, la chuleta de vaca rubia gallega, una de las especialidades de la casa. Alberto de Mónaco se mostró profundamente impresionado por la variedad y la calidad de la carne, así como por el impecable servicio, un gesto que Rubén Jiménez describió como “supercercano” y lleno de aprecio.
La visita del Príncipe no solo destacó la excelencia culinaria de Granada, sino que también reforzó la conexión cultural y el interés que figuras internacionales demuestran por el patrimonio y la oferta gastronómica española. Este evento subraya la importancia de la hospitalidad y la dedicación en el sector de la restauración, capaces de dejar una impresión duradera incluso en las personalidades más exigentes. La experiencia culinaria de Alberto de Mónaco en Granada es un testimonio del encanto y la riqueza de la cocina española.