Madrid se prepara para un evento monumental: Shakira, la artista colombiana de renombre mundial, ha seleccionado la capital española como epicentro de su "Las mujeres ya no lloran World Tour" con una residencia de 12 noches. El recinto Iberdrola Music se ha metamorfoseado en "Macondo Park", un parque temático de 15,000 metros cuadrados que celebra la vibrante cultura latina. Cada fin de semana, del 25 de septiembre al 11 de octubre, 50,000 personas se darán cita para sumergirse en una experiencia que fusiona gastronomía, moda, arte y, por supuesto, la inconfundible música de Shakira. Entre los éxitos que resonarán, destaca "Monotonía", cuya letra "Bebé, yo te quiero, pero es que yo me quiero más a mí" ha provocado una profunda reflexión sobre el amor propio y su papel en las relaciones maduras.
El 18 de septiembre de 2026, en Madrid, la psicóloga y terapeuta de parejas Sandra Benzú, experta de la plataforma Vive La Vita, abordó el significado de la contundente frase de Shakira: "Yo te quiero, pero es que yo me quiero más a mí". Esta declaración, popularizada en su dueto con Ozuna, "Monotonía", perteneciente al álbum "Las mujeres ya no lloran" (2024), resonó especialmente tras la separación de la artista de Gerard Piqué en 2022. Benzú aclaró que la intención de Shakira no es denotar superioridad, sino subrayar la importancia de preservar la identidad personal y el autorespeto dentro de una relación amorosa. La especialista enfatiza que priorizarse no implica desvalorizar al otro, sino establecer límites saludables y no tolerar situaciones perjudiciales para el propio bienestar, un mensaje que cobra mayor relevancia en el contexto de la vivencia de la cantante.
La canción de Shakira nos invita a una introspección vital sobre la balanza entre el amor por el otro y el amor por uno mismo. Nos recuerda que una relación sana se construye sobre individuos completos, no sobre mitades que se anulan. A menudo, la sociedad nos enseña a sacrificar nuestras necesidades en pos de la pareja, lo que puede generar culpa al intentar recuperar nuestra individualidad. Sin embargo, como bien señala la experta, esta incomodidad es una señal de crecimiento, una transición hacia una versión más auténtica de nosotros mismos y, por ende, de nuestras relaciones. Esta perspectiva no solo fortalece los lazos afectivos, sino que también promueve un entendimiento más profundo de lo que significa amar y ser amado, al tiempo que se respeta la autonomía emocional de cada persona. En definitiva, la frase de Shakira se erige como un faro para aquellos que buscan construir relaciones maduras y equitativas, donde el amor propio es el pilar fundamental.