Vida Saludable>

La Rutina de Ejercicios de Isabel Preysler: Movilidad, Fuerza y Caminatas

09/03 2026

A pesar de la natural renuencia a comenzar a ejercitarse, la socialité Isabel Preysler, de 76 años, ha logrado integrar el entrenamiento físico en su vida gracias a la guía de su entrenador personal, Blas Latorre. Su enfoque se aleja de las prácticas extremas, centrándose en una combinación de movilidad, fortalecimiento y caminatas. Esta disciplina ha sido fundamental para mantener su vitalidad y bienestar a lo largo de más de una década de trabajo conjunto, demostrando que la clave del éxito reside en la constancia y la adaptación de las rutinas a las capacidades individuales.

Isabel Preysler dedica tres días a la semana, durante 45 minutos cada sesión, a su régimen de ejercicios. El inicio de cada encuentro con Latorre incluye cinco minutos de cardio suave, generalmente en la elíptica, para preparar el cuerpo. Posteriormente, se realiza un calentamiento enfocado en la espalda y el abdomen, áreas cruciales para la postura y el soporte corporal. La parte principal de la rutina se compone de ejercicios de fuerza, algunos con la ayuda de bandas elásticas, que se diversifican semanalmente para asegurar el trabajo integral de todos los grupos musculares. A petición específica de Preysler, se presta especial atención a los brazos y la cintura, zonas consideradas por Latorre como las que muestran signos de envejecimiento más rápidamente. Además, el fortalecimiento del abdomen o 'core' es una prioridad, ya que contribuye significativamente al equilibrio y la estabilidad, aspectos vitales para mantener la autonomía y funcionalidad con el paso de los años. Cada sesión concluye con estiramientos, una parte que la propia Isabel disfruta particularmente.

La perseverancia ha sido un pilar fundamental en el programa de entrenamiento de Isabel Preysler. A pesar de admitir la dificultad para superar la pereza inicial, su entrenador, Blas Latorre, elogia su dedicación ininterrumpida durante más de una década. Este compromiso a largo plazo resalta la importancia de la continuidad en el ejercicio físico. Expertos en la materia, como Álvaro Puche, enfatizan que la clave para la adherencia al ejercicio radica en un progreso gradual, ajustado al nivel de condición física y las capacidades de cada persona. Puche advierte contra la pretensión de replicar rutinas avanzadas desde el primer día, recomendando iniciar con sesiones más cortas, de 10 a 15 minutos, dos o tres veces por semana. La observación de los resultados de estos pequeños esfuerzos sirve como catalizador para la motivación, permitiendo un aumento paulatino en la duración e intensidad del entrenamiento. La búsqueda de un profesional cualificado desde el comienzo se presenta como una estrategia esencial para una guía adecuada y segura.

Blas Latorre, más allá de los entrenamientos de fuerza, es un ferviente promotor de la caminata. Su filosofía, resumida en el lema "andar es empezar" de su plataforma andaresempezar.com, subraya la caminata como una actividad física inicial, sencilla y accesible para todos. Este ejercicio se integra en todos sus programas, desde la pérdida de peso hasta rutinas para personas mayores de 55 años, dada su facilidad de práctica a cualquier edad. Los beneficios de caminar son extensos, abarcando tanto la salud física como la mental, y complementan eficazmente las sesiones de fuerza y cardio. Este enfoque holístico del ejercicio subraya cómo la combinación de diversas actividades físicas, adaptadas y constantes, es la receta para un bienestar duradero.