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Anemia Hemolítica: Enfermedad Rara de la Sangre como la del Rey Harald

08/28 2026

La anemia hemolítica, una condición sanguínea poco común, fue diagnosticada al rey Harald V de Noruega, quien falleció a los 89 años en Oslo. Esta enfermedad se caracteriza por la destrucción de los glóbulos rojos, responsables de llevar oxígeno a las células, lo que puede comprometer el funcionamiento del organismo, según explicó la hematóloga Eva Mingot, miembro de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH). El monarca noruego estuvo hospitalizado durante once días por esta afección, pero su salud se deterioró debido a una sepsis, una infección sanguínea, que finalmente le causó la muerte.

Cuando los glóbulos rojos se desintegran en la anemia hemolítica, además de interrumpir el suministro de oxígeno y debilitar órganos cruciales como el cerebro o el corazón, se liberan toxinas que el cuerpo debe eliminar. Un ritmo elevado de eliminación puede sobrecargar los riñones y provocar insuficiencia renal. Aunque existen varias causas, la más común es la autoinmune, un tipo poco frecuente que afecta a 1 de cada 25.000 personas en países occidentales. En este tipo, el sistema inmunitario ataca erróneamente a los glóbulos rojos. El tratamiento principal son los corticoides, que buscan suprimir esta respuesta inmunitaria. El rey Harald V fue ingresado por acumulación de líquidos tras recibir tratamiento con cortisona para su anemia hemolítica, aunque no se ha confirmado si era de tipo autoinmune. Estas anemias autoinmunes pueden generar anticuerpos "calientes", sensibles a los corticoides, o anticuerpos "fríos", que no responden a este tratamiento y son más comunes en países nórdicos. Además de las autoinmunes, existen las anemias hemolíticas congénitas, aún más raras, donde los glóbulos rojos son defectuosos de nacimiento y se rompen fácilmente.

La hematóloga Eva Mingot enfatiza que el uso de corticoides para la anemia hemolítica autoinmune, aunque eficaz para detener la producción de anticuerpos que atacan los glóbulos rojos, también disminuye la capacidad del cuerpo para combatir infecciones. Después de unas cuatro semanas de tratamiento con corticoides, aumenta el riesgo de infecciones, especialmente en personas mayores o con otras condiciones médicas. Este factor contribuyó a la sepsis que resultó fatal para el monarca noruego. La sepsis es una condición crítica en la que el sistema inmunitario reacciona de forma exagerada a una infección, dañando los tejidos y órganos del propio cuerpo, lo que puede llevar a un shock, fallo multiorgánico y, en muchos casos, la muerte, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Aunque comúnmente es causada por bacterias, también puede ser provocada por virus, parásitos u hongos. La salud del rey Harald V había sido delicada, con hospitalizaciones previas por infecciones y cirugías, incluyendo la extirpación de un tumor y la implantación de un marcapasos y una válvula cardíaca. Su fallecimiento ocurrió poco más de dos meses después de que la princesa Mette-Marit, esposa del príncipe heredero, se sometiera a un trasplante de pulmón debido a una fibrosis pulmonar crónica.

La historia de la salud del rey Harald V de Noruega y la complejidad de enfermedades como la anemia hemolítica y la sepsis, nos recuerdan la fragilidad de la vida y la importancia de la investigación médica continua. Cada avance en el entendimiento y tratamiento de estas afecciones no solo prolonga vidas, sino que también mejora la calidad de vida de quienes las padecen. La resiliencia humana frente a la enfermedad y el compromiso de la medicina en la búsqueda de soluciones nos inspiran a valorar la salud y a apoyar los esfuerzos científicos que nos permiten enfrentar los desafíos más grandes de nuestro bienestar.