Frente a la inminente amenaza de un declive en la calidad de la atención debido a la excesiva dependencia de subastas de precios, la asociación empresarial Asorex ha hecho un enérgico llamamiento a la Junta de Extremadura. Su objetivo es iniciar una profunda transformación en el actual esquema de concertación de plazas en el ámbito sociosanitario. La propuesta central de Asorex es dejar atrás el sistema de concurso público que favorece al postor con el precio más bajo, para adoptar un innovador Acuerdo Marco de Concertación. Este nuevo modelo buscaría enfocar la adjudicación de plazas en la excelencia asistencial, la solidez de los proyectos presentados y la adaptabilidad a las necesidades específicas de cada territorio, asegurando así una atención digna y efectiva para los ciudadanos.
Juan Carlos Campón, presidente de Asorex, ha expresado con vehemencia la postura de la organización, subrayando que el cuidado de las personas conlleva un costo intrínseco que no debería ser objeto de competencia a la baja. Según Campón, esta práctica no genera ahorros reales, sino que conduce directamente a un menoscabo de la calidad, afectando en última instancia a los mayores y sus familias. Insiste en la urgencia de establecer un sistema que recompense la alta calidad y los servicios superiores, recalcando que la calidad asistencial es un pilar fundamental que no puede someterse a subastas. Esta visión busca garantizar que la atención a la dependencia se base en criterios de valor y no de coste mínimo.
Para subsanar las deficiencias del sistema actual, Asorex propone un estudio exhaustivo y consensuado para determinar el valor justo de las plazas y los mecanismos de concertación. Este análisis no solo establecería el costo verdadero de los servicios, sino que también evaluaría los modelos asistenciales propuestos por las diferentes entidades. Campón enfatiza la necesidad de estabilidad, argumentando que los contratos inciertos dificultan la planificación, la contratación de personal cualificado y, en última instancia, el cuidado adecuado de los dependientes. Además, la asociación advierte contra la reducción de la inversión autonómica, a pesar del aumento de la financiación estatal, para evitar que la comunidad autónoma eluda su responsabilidad en el esfuerzo inversor.
En el plano operativo, Asorex destaca la importancia crucial de una coordinación sociosanitaria efectiva. Esto implica la integración de la atención médica en los centros residenciales, en colaboración con los Centros de Salud de referencia. Demandan protocolos unificados y herramientas digitales que faciliten la comunicación clínica, una asignatura pendiente de la administración. A este desafío se suma la persistente escasez de profesionales en Extremadura, agravada por su dispersión geográfica y una población envejecida. Por ello, la organización solicita políticas que fomenten la formación especializada, simplifiquen la acreditación de competencias y garanticen condiciones laborales atractivas en las zonas rurales. Con la llegada de la generación del baby boom, Asorex subraya que Extremadura se enfrenta a un desafío demográfico monumental que exige una planificación a largo plazo y la asignación de recursos adecuados para satisfacer las crecientes necesidades de sus mayores.