El foro 'La longevidad tiene nombre de mujer' será un espacio dedicado a destacar la valiosa contribución de las mujeres sénior. Este evento subraya su capacidad de influencia y las múltiples oportunidades que representan para las administraciones públicas, el sector empresarial y el conjunto de la sociedad. La iniciativa busca romper con estereotipos y promover una imagen activa y relevante de las mujeres en esta etapa de la vida.
La jornada contará con la participación de importantes personalidades. La Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, el Presidente de la Cámara de Comercio de Madrid, Ángel Asensio, y el Presidente de la Fundación Más Sénior, Ángel Expósito, estarán presentes en la apertura. También se espera la intervención de Eva Serrano, Vicepresidenta de la Cámara de Comercio de Madrid, y Ana Dávila-Ponce de León, Consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, además de la bienvenida a cargo de María Luisa García Blanco, Vicepresidenta de la Fundación.
Durante el foro, se presentarán los hallazgos del 'I Periscopio Mujer Sénior', un estudio liderado por el sociólogo Juan Carlos Alcaide, especialista en la economía plateada. Posteriormente, se llevarán a cabo tres mesas redondas con expertos de alto nivel, que abordarán temas cruciales como el ocio, la cultura, la salud y la economía, siempre desde la perspectiva de la mujer sénior.
En España, más de nueve millones de mujeres superan los 55 años, constituyendo una parte significativa de la población. El ámbito del emprendimiento entre los sénior muestra una fuerte presencia femenina, con 1.269.275 mujeres autónomas en 2025. De ellas, 72.304 tenían más de 64 años, lo que representa un incremento del 105,3% desde 2015. Además, la tasa de actividad laboral de mujeres de 55 años o más alcanzó el 27,4% en el segundo trimestre de 2026.
La Fundación Más Sénior enfatiza el rol crucial de la mujer sénior en la 'Silver Economy'. Cada vez más, estas mujeres deciden emprender nuevos caminos profesionales o reorientar su carrera después de los 50 años. Su influencia es decisiva en las decisiones de compra y en la administración del patrimonio familiar, lo que ha llevado a las marcas a reconsiderar sus estrategias, tratándolas como consumidoras exigentes, activas y con un criterio bien definido.