En la búsqueda de un peso óptimo, la psicóloga sanitaria Noelia Alonso Cabarga subraya la necesidad de superar el ciclo de "engordar, adelgazar y volver a engordar". La clave, según ella, reside en desvincularse de la rigidez de las dietas y, en su lugar, aprender a interpretar las propias señales de hambre y saciedad. Este enfoque, que busca recuperar una conexión intuitiva con el cuerpo, se presenta como fundamental para una gestión del peso duradera y saludable.
EFEsalud ha lanzado un nuevo espacio dedicado a la psicología sanitaria alimentaria, donde se exploran las causas emocionales del sobrepeso. Noelia Alonso abordará en esta serie temas cruciales como las "trampas mentales", los "mecanismos de defensa", los "vacíos emocionales" y la "identidad y el pasado" en relación con la comida. Se examinarán problemáticas comunes, tales como el temor a perder el control al dejar una dieta, la percepción de escasez, la falta de conexión con el presente, la comida como refugio emocional, el peso como barrera protectora, el hambre de experiencias vitales y el vacío espiritual, la comida como compañera, la influencia de la herencia alimentaria, la visión del cuerpo como adversario y el uso del peso para justificar el estancamiento personal.
La propia trayectoria de Noelia Alonso, quien tras una formación en Economía en la Universidad de Cantabria, decidió reorientar su carrera hacia la Psicología tras experimentar desafíos personales con la alimentación, valida su enfoque. Se graduó en Psicología por la UNED y amplió sus conocimientos con un máster en Psicología General Sanitaria por la Universidad Internacional de Valencia, además de otro en Desarrollo Organizacional y Consultoría de Procesos, y un postgrado en Coaching y Liderazgo Personal en la Universitat de Barcelona.
Noelia Alonso defiende que "la salud mental y el bienestar físico son interdependientes". Su metodología se centra en la interrelación entre la alimentación y la salud mental desde una perspectiva holística. Considera el cerebro como un órgano que se ve profundamente influenciado por nuestro estilo de vida, integrando en su práctica clínica tanto la raíz emocional de los problemas como la optimización de la conexión entre la dieta, el sistema nervioso y la neurobiología del bienestar.
Noelia Alonso observa que muchos de sus pacientes han experimentado múltiples ciclos de pérdida y recuperación de peso, ya sea mediante dietas convencionales o tratamientos farmacológicos. La recurrencia de este patrón, donde el peso se recupera rápidamente tras la interrupción del tratamiento, plantea una pregunta fundamental: ¿por qué es tan arduo perder peso y tan difícil mantenerlo a largo plazo?
Un estudio de la Universidad de Oxford, que incluyó a más de 9.000 individuos, reveló que, tras abandonar un tratamiento, el peso inicial se recupera en un promedio de 1.7 años, y a un ritmo más acelerado en comparación con quienes pierden peso a través de cambios en el estilo de vida. Ante esta realidad, Noelia Alonso insiste en la importancia de abandonar la mentalidad de las dietas restrictivas, ya que estas a menudo conducen a un ciclo de privación y consumo excesivo, generando culpa y ansiedad.
Esta restricción, paradójicamente, puede ser un precursor del atracón, un fenómeno respaldado por estudios científicos que demuestran cómo la privación alimentaria puede desencadenar ansiedad, alteraciones en el comportamiento alimentario y una alta probabilidad de recuperación de peso. Un ejemplo clásico es el "Experimento Minnesota" de la Segunda Guerra Mundial, que ilustró cómo la restricción calórica severa podía transformar la relación con la comida, incluso en individuos sin antecedentes de problemas alimentarios, llevándolos a desarrollar conductas obsesivas. Este experimento, inviable hoy día por razones éticas, sigue siendo una referencia clave para comprender los trastornos alimentarios.
La estrategia para un cambio duradero en la alimentación no se limita a abandonar las dietas. Es fundamental una "reconexión" con las señales internas de hambre y saciedad, las cuales suelen estar distorsionadas. Con tiempo y confianza en la capacidad de autorregulación del cuerpo, se puede recuperar esa "sabiduría interna" que guía sobre cuándo y cuánto comer. Además, es esencial abordar la ansiedad por la comida, que a menudo es un síntoma de problemáticas emocionales más profundas. Al identificar y tratar estas cuestiones subyacentes, se brindan herramientas más eficaces para manejar el malestar. Solo cuando el individuo logra autorregularse tanto física como emocionalmente, se puede considerar la implementación de nuevos hábitos para una vida más sana.
Para conseguir una transformación del peso que perdure en el tiempo, es esencial abordar los aspectos psicológicos que subyacen a los patrones alimentarios. Ignorar esta dimensión significaría construir sobre cimientos inestables, lo que, según la evidencia científica, conduce casi inevitablemente al fracaso. La psicóloga sanitaria Noelia Alonso Cabarga concluye enfatizando que el apoyo psicológico es un pilar fundamental para afrontar con fortaleza y seguridad los desafíos del camino hacia un bienestar duradero.