Este artículo detalla una iniciativa revolucionaria en el ámbito del cuidado de personas mayores, impulsada por dos entidades líderes: Supercuidadores e Idiena Health. Juntas, han desarrollado un programa de formación que integra la inteligencia emocional como una competencia fundamental para los profesionales del sector, y la inteligencia artificial como una herramienta innovadora para potenciar su aprendizaje y aplicación práctica. Esta propuesta busca transformar la atención, haciéndola más humana y efectiva, al permitir a los cuidadores entrenar habilidades esenciales en un entorno simulado y recibir retroalimentación instantánea.
En el mes de octubre de 2026, dos organizaciones destacadas en el sector de la formación y la salud, Supercuidadores e Idiena Health, unieron sus fuerzas para presentar un programa de capacitación sin precedentes. Esta colaboración se enfoca en humanizar el cuidado de las personas mayores, al combinar la inteligencia emocional con las capacidades de la inteligencia artificial. La iniciativa nace de la necesidad de ofrecer una formación práctica que permita a los profesionales de la geriatría, como gerocultores y auxiliares de ayuda a domicilio, desarrollar sus habilidades emocionales y relacionales de manera efectiva, en lugar de quedarse solo en la teoría.
El programa utiliza la IA no como un sustituto del contacto humano, sino como un amplificador de la práctica. A través de simulaciones y juegos de rol, los participantes pueden experimentar y reaccionar ante situaciones complejas, como la comunicación de noticias difíciles, la gestión de la ansiedad, la resolución de conflictos o el apoyo a personas con deterioro cognitivo. La IA proporciona retroalimentación inmediata, permitiendo a los profesionales perfeccionar sus respuestas y consolidar la empatía como una habilidad observable y medible. Aurelio López-Barajas, CEO de Supercuidadores, enfatiza la importancia de fusionar conocimientos técnicos con competencias humanas, mientras que Rocío José, Directora General de Idiena Health, subraya que la tecnología debe servir para hacer al profesional más humano, no menos.
Entre las competencias abordadas en el programa se incluyen la escucha activa, la empatía, la comunicación efectiva con personas mayores y sus familias, el autocontrol, la gestión del estrés y la adaptación de la comunicación a situaciones emocionalmente intensas. Este "Programa de Inteligencia Emocional Aplicada al Cuidado" está diseñado para residencias, grupos sociosanitarios y servicios de ayuda a domicilio. Su objetivo es triple: reducir la carga emocional del personal, mejorar el bienestar de los residentes y sus familias, y elevar los estándares de calidad asistencial, contribuyendo así a una atención más consistente y empática en un contexto de creciente envejecimiento demográfico.
La integración de la inteligencia artificial en la formación de cuidadores no solo representa un avance tecnológico, sino que marca un cambio de paradigma en cómo concebimos el cuidado. Esta sinergia entre lo humano y lo artificial nos invita a reflexionar sobre la importancia de la empatía y la comunicación en profesiones de alta exigencia emocional. Es un recordatorio de que, incluso con la tecnología más avanzada, el corazón del cuidado reside en la conexión humana. Este enfoque nos inspira a buscar soluciones innovadoras que fortalezcan a nuestros profesionales y dignifiquen la vida de quienes más lo necesitan, demostrando que la tecnología puede ser una poderosa aliada para cultivar la humanidad en el ámbito asistencial.