Julia Otero ha transformado el movimiento en un componente crucial para su calidad de vida. Después de superar un cáncer de colon diagnosticado en 2020 y finalizar su tratamiento de quimioterapia en 2021, la periodista mantiene una costumbre sencilla que le permite mantenerse activa: la caminata diaria. Esta recomendación, que siguió durante su recuperación, se ha consolidado como un pilar en su rutina, complementándose con otros gestos cotidianos que revitalizan músculos y articulaciones, favoreciendo la agilidad tanto física como mental y mitigando los efectos del sedentarismo.
En mayo de 2020, Julia Otero compartió en redes sociales una imagen junto a su perro Pep, revelando el consejo de su oncólogo: "Mi oncólogo me manda a paseo y soy obediente". En aquel entonces, la presentadora ya caminaba entre seis y ocho kilómetros al día, una práctica que, según explicó, estimulaba la producción de neutrófilos. Estos glóbulos blancos, que representan entre el 50% y el 70% del total en la sangre humana, son fundamentales para el sistema inmunitario, actuando como primera línea de defensa del organismo contra hongos y bacterias, según el entrenador personal y nutricionista Alberto Sáez.
La perseverancia ha sido clave en su proceso. Julia mantuvo su rutina de caminatas a lo largo de toda su quimioterapia. Un año y dos meses después de su publicación inicial, donde ya mostraba una admirable fortaleza y optimismo frente a la enfermedad, compartió otra fotografía similar con Pep. En ella, expresaba: "Respirar, pasear, protegerse del sol… preparándome para la última quimio!". Fue en noviembre de 2021 cuando anunció públicamente que no quedaban células cancerígenas en su cuerpo. Sin embargo, como relató en una entrevista, deberá someterse a revisiones periódicas durante los siguientes cinco años para asegurar que todo sigue en orden.
Desde entonces, Julia Otero ha continuado con sus hábitos de cuidado personal. Aunque no sigue una estricta rutina de gimnasio ni se levanta temprano para entrenar intensamente, se mantiene activa para contrarrestar las largas horas que pasa sentada en la radio y preparando su programa. Incluso ha comentado que realiza estiramientos en su mesa de trabajo antes de "salir al aire". Esto demuestra su comprensión de que el bienestar surge de pequeños gestos y microhábitos fácilmente incorporables al día a día, que gradualmente contribuyen a una mejor sensación general.
Este enfoque le ha sido muy efectivo a la periodista gallega. A sus 67 años, Julia Otero sigue desempeñando su trabajo con la misma pasión y energía que al principio, algo que se refleja en los editoriales de apertura de su programa "Julia en la onda". Sus hábitos, que le permiten afrontar una jornada profesional intensa con vitalidad, son un claro ejemplo de cómo la constancia en las acciones más simples puede convertirse en el mejor aliado para el bienestar.