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La Filosofía de Viktor Frankl: Vivir con Plena Conciencia en un Mundo Acelerado

07/02 2026

Ciertas determinaciones solo se comprenden verdaderamente cuando ya no es posible dar marcha atrás. El doctor Viktor Frankl, reconocido psiquiatra austriaco, proponía un enfoque para atenuar este tipo de remordimientos sin la necesidad de que transcurriera el tiempo. Su idea central, extraída de su obra "El hombre en busca de sentido", nos invita a vivir cada momento como si estuviéramos experimentando una segunda oportunidad, asumiendo que en la primera no actuamos de la mejor manera. Esta premisa busca generar una introspección profunda, forzándonos a observar el presente con la sabiduría que usualmente solo se adquiere al mirar hacia el pasado. Este ejercicio mental busca reducir la reactividad emocional y fomentar elecciones más meditadas, ayudándonos a distanciarnos de las presiones inmediatas para tomar perspectivas más amplias.

La psicóloga Rosario Segovia Brome enfatiza la relevancia de la propuesta de Frankl en nuestra sociedad contemporánea, caracterizada por un ritmo acelerado y la frecuente tendencia a operar en "piloto automático". Segovia sostiene que el postulado de Frankl es una llamada al despertar, instándonos a vivir con mayor intencionalidad, prestando atención a nuestras elecciones, a lo que permitimos que pase y a dónde dirigimos nuestra atención. Ella explica que la logoterapia, la corriente psicológica creada por Frankl, utiliza un concepto similar a lo que hoy se denomina "perspectiva temporal": visualizar el porvenir para tomar mejores decisiones en el presente, no desde la ansiedad, sino desde la conciencia. Este enfoque nos ayuda a evitar la trampa de llenar nuestras agendas para evadir el diálogo interno, un fenómeno que, según Frankl, conduce a un vacío existencial. En un mundo donde la incesante actividad a menudo nos aleja de nuestro propio ser, la idea de tomar distancia psicológica nos permite evaluar situaciones con mayor claridad, transformando lo que parece abrumador en desafíos manejables, y reavivando nuestra capacidad para ser los protagonistas de nuestra propia historia.

Es crucial comprender que la filosofía de Frankl no promueve una búsqueda de la perfección o un arrepentimiento paralizante. La psicóloga Rosario Segovia aclara que el error es una parte inherente del aprendizaje, y lo verdaderamente importante es nuestra respuesta a él. La vida no busca la ausencia de fallos, sino una existencia vivida con plena conciencia, donde cada tropiezo se convierte en una oportunidad para aprender y elegir de una forma diferente en el futuro. El arrepentimiento, cuando es bien manejado, actúa como una brújula que nos orienta hacia lo que realmente valoramos, en lugar de convertirse en una espiral de reproches pasados. Por ello, la invitación es a reflexionar antes de dormir, no sobre los logros del día, sino sobre los momentos en los que realmente estuvimos presentes y aquellos en los que nos dejamos llevar por la inercia, siempre con una actitud de comprensión y sin juicio. Esta revisión diaria nos recuerda que cada instante que pasa es irrepetible y que esta conciencia, lejos de generar agobio, puede ser la fuente más poderosa de libertad que poseemos, permitiéndonos vivir esta vida de manera plena y auténtica.