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La obesidad: una enfermedad compleja que requiere más ciencia y menos estigma

06/30 2026

Durante mucho tiempo, la comprensión común sobre el control de peso se ha simplificado a la noción de 'comer menos y moverse más', atribuyendo la dificultad para adelgazar a una falta de disciplina personal. Aunque esta perspectiva superficial ha vinculado la obesidad con la estética, la ciencia ofrece una visión más profunda y compleja. Los expertos médicos la definen como una enfermedad crónica, de naturaleza multifactorial y recurrente, caracterizada por una acumulación excesiva y disfuncional de tejido adiposo.

Esta condición va más allá de un mero problema de forma física, ya que se asocia con más de 200 complicaciones de salud, incluyendo diabetes tipo 2, diversos tipos de cáncer, hipertensión, enfermedad renal crónica, infertilidad y depresión. Las estadísticas son preocupantes: en España, la prevalencia de obesidad en adultos es del 18%, con proyecciones que indican un aumento anual del 1.9%, pudiendo alcanzar el 37% de la población adulta para el año 2033, según el Atlas de la Obesidad de la WOF. Si se incluye a las personas con sobrepeso, más de la mitad de la población enfrenta un exceso de peso que compromete seriamente su bienestar. A pesar de estas cifras alarmantes, persiste un subdiagnóstico significativo: solo el 54% de los pacientes con un índice de masa corporal (IMC) superior a 30 tienen un diagnóstico registrado, y el 90% de los adultos no tienen su IMC documentado en su historial clínico. Esta situación genera un costo socioeconómico considerable, estimándose en 130 mil millones de euros anuales en España debido a la falta de un enfoque adecuado para la obesidad.

Además de los desafíos fisiológicos, la obesidad conlleva un estigma social que agrava la situación. Muchos individuos que viven con esta enfermedad sufren una presión constante y son objeto de juicios sobre su apariencia, hábitos alimenticios y estilo de vida. Esta culpabilización erosiona la autoestima y afecta negativamente la salud mental, un aspecto crucial en el proceso de tratamiento. Con frecuencia, el miedo a ser juzgados disuade a los pacientes de buscar ayuda médica, incluso por parte del personal sanitario. Por ello, es esencial transformar la narrativa sobre la obesidad. Es crucial abordarla como una enfermedad crónica que requiere un enfoque integral y multidisciplinario, que incluya atención médica, apoyo psicológico y ajustes en el estilo de vida, en lugar de reducirla a un mero problema estético o de fuerza de voluntad. Es fundamental cambiar el lenguaje que utilizamos, priorizando términos que humanicen al paciente y eviten etiquetas estigmatizantes.

La obesidad es una enfermedad que requiere un enfoque integral y compasivo. Al reconocer la complejidad de esta condición y derribar los prejuicios, abrimos camino a una atención médica más efectiva y a una sociedad que brinde apoyo a quienes la padecen. Es nuestro deber promover la empatía y la comprensión para que cada persona tenga acceso a las herramientas necesarias para su bienestar.