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La perspectiva de Marina Berenguer: Afrontando el cáncer de mama con una mirada dual

10/14 2026

Marina Berenguer, psicóloga y psicooncóloga, ha vivido el cáncer de mama desde una doble perspectiva, como profesional y como paciente, lo que le otorga una voz única y profunda sobre la enfermedad. Su testimonio revela las complejidades emocionales y físicas de este proceso, destacando la importancia de la presencia y la comprensión individualizada en el acompañamiento. La campaña «No tienes que ser fuerte», de la que ella es parte, desafía la presión social de mantener una fachada de fortaleza, permitiendo a las personas con enfermedades graves expresar libremente sus sentimientos.

La experiencia de Marina ilustra cómo la enfermedad transforma la vida en múltiples niveles, desde los cambios corporales hasta la dinámica social y familiar. Su relato subraya la necesidad de un enfoque holístico que considere no solo el tratamiento médico, sino también el bienestar psicológico del paciente y su entorno. Asimismo, la entrevista pone de manifiesto la invisibilidad de ciertas fases del cáncer de mama, como el miedo a la recaída y el impacto a largo plazo en las familias, así como la relevancia de la investigación y el apoyo social.

Transformación Física y Vínculos Afectivos

La vivencia del cáncer de mama implica una serie de cambios físicos que pueden ser desafiantes de asimilar. Marina Berenguer comparte su perspectiva sobre cómo, más allá de la pérdida del cabello, fueron las transformaciones internas y la frustración de ver su cuerpo modificado por la medicación lo que más le impactó. Como deportista de toda la vida, la hinchazón y la debilidad muscular representaron una confrontación con su imagen previa de salud y vitalidad. Este proceso la llevó a la reflexión sobre la aceptación corporal y la importancia de valorarse a uno mismo, independientemente de las cicatrices o las secuelas.

Además de las alteraciones físicas, la enfermedad también reconfigura las relaciones interpersonales. Durante este período, se observa cómo algunas personas se acercan con un apoyo genuino, mientras que otras se distancian. Marina describe cómo, aunque estas ausencias pueden generar heridas, es crucial no cargar con el peso emocional de las expectativas no cumplidas. Su experiencia resalta la invaluable importancia de contar con un círculo cercano (familiares, amigos y pareja) que brinde apoyo incondicional, escuche activamente y valide las emociones, permitiendo al paciente ser vulnerable cuando lo necesita.

Comunicación y Empatía en el Proceso de Sanación

Durante el trayecto de la enfermedad, las palabras y gestos del entorno adquieren un significado profundo. Marina Berenguer señala que frases bienintencionadas como «todo va a salir bien» pueden resultar vacías, ya que minimizan la incertidumbre y la falta de control que siente el paciente. En contraste, destaca la importancia de mensajes que validan las emociones, como el que recibió de su hermano: «No eres tú, es la medicación. Déjate sentir lo que sientes. No te culpes, no te exijas». Este tipo de apoyo permite al paciente experimentar su dolor sin culpa ni la presión de mostrarse siempre fuerte.

Asimismo, la interacción con el equipo médico es crucial, y Marina enfatiza la carencia de una conexión humana más profunda debido a la sobrecarga de trabajo de los profesionales. A pesar de reconocer la labor y el compromiso de la sociedad en la recaudación de fondos para la investigación, critica el lenguaje de las «guerreras», que, aunque motivador, puede generar la expectativa de una lucha constante. Insiste en que es válido permitirse sentir tristeza y agotamiento, y subraya que existen muchas otras batallas y «guerreras» invisibles en la sociedad que también merecen reconocimiento y apoyo emocional.