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La Vejiga Hiperactiva: Un Trastorno Urinario con Soluciones y Desafíos en el Envejecimiento

07/01 2026

La vejiga hiperactiva, una condición urinaria, puede afectar considerablemente la calidad de vida, impactando el descanso, la participación social y laboral, y generando angustia y temor a las fugas, lo que puede llevar al aislamiento social. Es fundamental comprender que este padecimiento no es una parte ineludible del proceso de envejecimiento, como lo afirmó el Dr. Higinio Flores, especialista en la Unidad de Residencias del Distrito Sanitario Málaga-Guadalhorce y miembro del Grupo de Trabajo de Patología Nefrourológica de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), durante el III Congreso de Incontinencia Urinaria y Fecal de la Asociación de la Incontinencia (ASIA) en Granada.

El Dr. Flores destacó que un número considerable de personas pospone la búsqueda de ayuda médica durante años, ya sea por vergüenza o por la creencia errónea de que no existen tratamientos efectivos para sus síntomas. Sin embargo, en la actualidad, se dispone de herramientas de diagnóstico y enfoques terapéuticos que pueden mejorar significativamente la calidad de vida de quienes padecen esta condición. Además de afectar la calidad de vida, la vejiga hiperactiva, especialmente cuando se combina con incontinencia urinaria, incrementa el riesgo de infecciones urinarias, alteraciones del sueño, depresión y caídas, en particular en la población de edad avanzada. En un contexto de creciente envejecimiento demográfico, la incontinencia urinaria se perfila como un importante desafío para la salud pública. La Dra. Judith Lleberia, ginecóloga del Hospital Clínic de Barcelona, subrayó que, según la Asociación Española de Urología, esta condición afecta a entre el 6% y el 10% de las mujeres de 25 a 60 años, y su prevalencia aumenta después de esta edad, deteriorando aún más la calidad de vida de muchas personas.

Los profesionales reunidos en el III Congreso de Incontinencia Urinaria y Fecal de ASIA recalcaron la importancia de un diagnóstico precoz de esta enfermedad, que a menudo pasa desapercibida debido a que los pacientes normalizan sus síntomas o sienten pudor al compartirlos. Asimismo, es vital mantener una adhesión adecuada al tratamiento. La Dra. Lleberia señaló que el plan terapéutico optimiza el funcionamiento del sistema nervioso que regula el ciclo miccional y mejora la efectividad de las intervenciones no farmacológicas, como la reeducación vesical. La ginecóloga enfatizó la necesidad de informar claramente a los pacientes sobre el proceso del tratamiento y brindarles un acompañamiento constante. Por su parte, el Dr. Flores resaltó que el aumento de la cronicidad y la complejidad clínica de muchos pacientes exige una atención cada vez más coordinada y personalizada, así como una comunicación fluida y bidireccional entre todos los profesionales de la salud involucrados. La Atención Primaria juega un papel esencial como primer punto de contacto en el sistema sanitario, siendo crucial en la detección temprana, el diagnóstico inicial, la educación sanitaria y el seguimiento a largo plazo de las personas que viven con vejiga hiperactiva.

La detección temprana y el tratamiento oportuno de la vejiga hiperactiva son fundamentales para mejorar la vida de quienes la padecen. Romper el silencio y buscar atención médica no solo alivia los síntomas, sino que también promueve un envejecimiento más digno y activo. Es esencial un enfoque colaborativo entre pacientes y profesionales de la salud, apoyado por una comunicación abierta y el avance de la medicina, para garantizar que nadie tenga que aceptar la vejiga hiperactiva como una parte inevitable de la vida.