El aclamado cantante colombiano, Maluma, ha hecho una declaración conmovedora, confesando que aún experimenta una profunda ansiedad, una condición que ya había compartido públicamente en 2025. Además, el artista desveló haber lidiado con un trastorno alimentario que lo llevó a una obsesión con la comida, especialmente antes de sus importantes campañas de moda.
Durante una sesión dedicada a la salud mental en la Semana Billboard de la Música Latina, celebrada en Miami, Maluma también compartió que hubo un período en su vida en el que sufría de constantes dolores de cabeza, y cómo el estrés se intensificó notablemente con la llegada de sus dos hijos, París, de dos años, y Orión, quien nació en septiembre. El artista expresó con honestidad: "Todavía siento mucha ansiedad; sería deshonesto si dijera que todo es perfecto. Cada mañana me pregunto qué obstáculos debo superar para tener un día pleno y feliz".
El intérprete, quien este año lanzó su álbum 'Loco x volver', incursionó en el mundo del podcast en diciembre con 'Las cosas como son'. En este espacio, ha abordado temas como la ansiedad, la depresión y el agotamiento físico que experimentó tras el nacimiento de su primogénita y después de más de una década de éxito global con canciones como 'Cuatro babys' y 'Felices los 4'.
En el evento de Billboard, el cantante colombiano también profundizó en los problemas que enfrentó con su propia imagen corporal, debido a la inmensa presión por mantener un abdomen esculpido para las campañas publicitarias. "Tenía una relación obsesiva con la comida; sufría de un trastorno alimentario sin siquiera saberlo. Aunque me vean posando para Calvin Klein con abdominales, por dentro estaba completamente alterado, mentalmente desequilibrado", confesó.
Actualmente, el artista asegura que dedica tiempo a alguna forma de terapia diariamente, destacando cómo el libro 'Hábitos Atómicos' ha sido una herramienta valiosa en su proceso. Ha logrado hallar un "equilibrio" entre su vida profesional y familiar. Asimismo, Maluma indicó que la llegada de su segundo hijo, Orión, le ha infundido una nueva "valentía" y que esta experiencia paternal ha sido distinta a la de ser padre por primera vez. "Poseo una energía muy conectada con lo femenino, y el nacimiento de París fue un torbellino, una experiencia increíblemente intensa. Fue hermoso y desafiante a la vez, me transportó a una nueva dimensión que, gracias al apoyo de terapeutas y otros profesionales, finalmente pude comprender en su totalidad", concluyó el artista.