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Manejo de la Anquiloglosia y Lactancia Materna: Una Guía Integral

10/13 2026

En ocasiones, el proceso de amamantamiento se ve complicado por diversas razones. Una de estas es la anquiloglosia, una condición en la que un frenillo lingual más corto de lo habitual restringe el movimiento de la lengua del bebé, dificultando un agarre adecuado al pecho. En tales circunstancias, es fundamental determinar si la funcionalidad lingual es suficiente para una alimentación eficaz.

Es esencial evaluar el impacto de esta dificultad tanto en el pequeño como en la progenitora. En el bebé, se pueden observar tomas excesivamente largas, cansancio durante la alimentación o un crecimiento ponderal insuficiente. Por otro lado, la madre puede experimentar molestias o fisuras en los pezones, así como dificultades para vaciar completamente el pecho, lo que podría derivar en congestión o inflamación glandular. Por lo tanto, ante cualquier inconveniente durante la lactancia, se requiere una valoración exhaustiva de la diada madre-bebé para establecer si una limitación en la movilidad de la lengua realmente está interfiriendo con el amamantamiento. Esta evaluación debe incluir un análisis de la anatomía y movilidad de la lengua durante la toma, junto con los síntomas presentados por ambos y la evolución del peso del infante.

Aunque existen diversas herramientas clínicas de apoyo, ninguna puede reemplazar una valoración personalizada. La intervención quirúrgica conocida como frenectomía, que consiste en liberar el frenillo lingual, no siempre es necesaria aún cuando este es restrictivo. La decisión de realizarla debe ser individualizada, considerando que, si bien puede aliviar el dolor materno y mejorar el agarre y la eficiencia de la succión en algunos infantes, no garantiza una experiencia de lactancia completamente satisfactoria, ya que múltiples factores influyen en ella. En los casos en que se realiza, el tratamiento puede complementarse con rehabilitación miofuncional y apoyo continuo en la lactancia.

La lactancia materna es un acto de amor y nutrición que fortalece el vínculo entre madre e hijo. Superar los desafíos que puedan surgir, como el frenillo corto, requiere paciencia, información y el apoyo de profesionales. Es un camino hacia el bienestar del bebé y la tranquilidad de la madre, demostrando la capacidad de adaptación y la importancia de la perseverancia en la salud infantil.