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Mejorando la movilidad: Estrategias para levantarse del suelo con facilidad a partir de los 60

10/16 2026

A medida que envejecemos, la capacidad de levantarse del suelo sin ayuda se vuelve un indicador crucial de nuestra independencia y bienestar. Marcos Flórez, un reconocido entrenador, subraya que esta habilidad no es solo una cuestión de destreza, sino el reflejo de nuestra fuerza muscular y flexibilidad. Para las personas mayores de 60 años, mantener o recuperar esta capacidad es fundamental para prevenir lesiones y conservar una buena calidad de vida. Flórez propone un enfoque metódico para mejorar esta habilidad, comenzando por practicar desde superficies elevadas y avanzando progresivamente hacia el suelo, siempre priorizando la seguridad y el fortalecimiento gradual del cuerpo.

Además de la práctica gradual, el entrenador enfatiza la importancia de la fuerza general y la movilidad articular. No se trata solo de la técnica, sino de tener la base física necesaria para ejecutar el movimiento. Es esencial entender que el cuerpo cambia con la edad, y lo que antes era sencillo, ahora requiere una aproximación consciente y adaptada. Implementar rutinas de ejercicio que fortalezcan las piernas, el core y mejoren la flexibilidad puede marcar una gran diferencia. Flórez también desmitifica la idea de que levantarse sin usar las manos es el único estándar de buena forma física, alentando a utilizar apoyos cuando sea necesario para garantizar la seguridad y la eficiencia del movimiento.

Dominando el ascenso: Estrategias para levantarse con confianza

El entrenador Marcos Flórez destaca que la dificultad para levantarse del suelo, especialmente después de los sesenta años, se relaciona directamente con la disminución de la fuerza y la falta de movimiento. Para abordar este desafío, sugiere iniciar la práctica desde una silla estable, asegurándose de tener un punto de apoyo cercano, como una pared o un mueble, para mayor seguridad. La progresión debe ser gradual, disminuyendo la altura de la superficie de apoyo a medida que se gana confianza y fuerza. Flórez advierte que intentar levantarse directamente del suelo sin antes dominar el movimiento desde una altura menor es ineficaz y podría ser contraproducente. La clave es fortalecer el cuerpo de manera constante y regular para no llegar al punto donde el movimiento se vuelva una tarea difícil o dolorosa.

Flórez hace hincapié en que la longitud del fémur también juega un papel en la mecánica del levantamiento. Contrario a la creencia popular, no es imperativo evitar el uso de las manos; de hecho, pueden ser un valioso recurso de seguridad. Intervenciones como apoyarse en las rodillas o utilizar una mano para impulsarse son perfectamente válidas y, a menudo, necesarias. Para aquellos que luchan con la posición de cuclillas, recomienda una técnica alternativa que implica apoyar primero una rodilla en el suelo, similar a una posición de caballero, y luego la otra, antes de sentarse de lado. Para el ascenso, se invierte el proceso: pasar a cuatro apoyos, elevar el tronco, adelantar un pie y, si es necesario, usar las manos para completar el movimiento. Este enfoque metódico y gradual no solo mejora la fuerza muscular, sino también la coordinación y el equilibrio, facilitando una mayor autonomía en la vida diaria.

Técnicas de descenso y ascenso seguras desde el suelo

Para aquellos que encuentran difícil la transición de pie al suelo, Marcos Flórez propone una técnica específica para descender de forma segura. Comenzar adoptando la posición de caballero, es decir, apoyando una rodilla en el suelo mientras el pie contrario se mantiene adelantado, es un punto de partida excelente. Para mayor estabilidad durante este proceso, se puede utilizar un soporte firme, como una silla bien asegurada, para apoyarse con una mano. Una vez que una rodilla está en el suelo, se procede a bajar la otra, y desde esta posición de rodillas, es más fácil girar el cuerpo y sentarse de lado. Este método minimiza el riesgo de desequilibrio y caídas, permitiendo un control mayor sobre el movimiento y desarrollando la confianza necesaria para futuras prácticas.

El proceso de levantarse del suelo sigue una lógica inversa pero igualmente estructurada. Flórez sugiere iniciar desde la posición de sentado, pasando luego a una postura de cuatro apoyos para asegurar una base estable. Desde ahí, se eleva el tronco y se adelanta un pie hasta que la planta esté completamente apoyada, manteniendo la otra rodilla en el suelo, volviendo así a la posición de caballero. En este punto, es crucial recordar que las manos pueden y deben utilizarse para obtener impulso y apoyo adicional antes de incorporarse completamente. La práctica constante de estas secuencias, combinada con un enfoque en la mejora de la fuerza muscular, es vital. Flórez reitera que el objetivo es hacer el movimiento más fácil y seguro, y la inclusión de apoyos manuales es una estrategia inteligente para lograrlo, permitiendo a las personas mayores mantener su independencia y movilidad con confianza y sin riesgos innecesarios.