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Mónica Carrillo y su Transformación Fitness a los 50: Superando la Pereza con Fuerza y Yoga

10/25 2026

A sus cincuenta años, la reconocida periodista Mónica Carrillo ha compartido públicamente su inspirador camino hacia la actividad física, superando la inercia y adoptando una rutina que combina la musculación y el yoga. Su experiencia subraya la importancia de la perseverancia y el impacto positivo del ejercicio en el bienestar tanto físico como emocional, especialmente en etapas de cambio como la menopausia, donde el entrenamiento de fuerza se vuelve crucial para mantener la masa muscular y la salud general.

No todos encuentran la pasión por el deporte de inmediato. Para muchos, la idea de llevar el cuerpo al límite puede ser desalentadora. La presentadora Mónica Carrillo es un claro ejemplo de cómo la motivación puede ser el motor para sostener un hábito deportivo en el tiempo. Ella misma ha admitido en diversas ocasiones que la actividad física no era su fuerte y que la pereza era un obstáculo constante en su vida. Sin embargo, hace algunos años decidió darle un giro a su perspectiva y se comprometió con un estilo de vida más consciente.

Este cambio no solo le proporcionó una mayor tonicidad física, sino que también tuvo un impacto significativo en su salud mental y emocional. “He ido al gimnasio muchos días sin ganas, con dolores musculares o jaquecas. No importa cómo llegue, lo que siempre ocurre es que salgo mejor. Con las endorfinas elevadas y la satisfacción del deber cumplido”, revela la comunicadora. A pesar de la dificultad inicial, los beneficios de comenzar a entrenar son innegables. Como señala Crys Dyaz, fisioterapeuta y entrenadora personal, el entrenamiento de fuerza es particularmente vital para las mujeres en la menopausia, debido a los cambios hormonales y la pérdida de masa ósea y muscular.

A principios de 2022, Mónica Carrillo dio el paso decisivo al inscribirse en clases de entrenamiento de fuerza. Posteriormente, incorporó el yoga a su rutina, integrando así diversas prácticas enfocadas en el bienestar general. Este trayecto, según su propio testimonio, no fue sencillo. “Al principio me costó adaptarme a la disciplina de los entrenamientos funcionales, pero poco a poco, con esfuerzo y constancia, fui venciendo la pereza”, comenta. Un año más tarde, se sentía orgullosa de su logro, atribuyéndolo a su fuerza de voluntad.

Mónica Carrillo comparte regularmente sus rutinas de ejercicio junto a su entrenador personal, Daniel Jiménez. En sus publicaciones, se la ve utilizando diversas herramientas como máquinas de gimnasio, poleas, pesas y el sistema TRX, que permite trabajar con el propio peso corporal. Ella confiesa que nunca fue la más atlética, pero sí la más perezosa para el deporte. La clave, según ella, reside en superar la resistencia inicial y hacer del ejercicio una parte ineludible de la vida. “Si yo he sido capaz, cualquiera lo es. Solo es cuestión de perseverar”, afirma, invitando a otros a seguir su ejemplo.

El entrenamiento de fuerza es una de las actividades más recomendadas para mujeres a partir de los 45 o 50 años, dada la progresiva pérdida de masa muscular y fuerza que acompaña al envejecimiento. Crys Dyaz enfatiza que el entrenamiento de fuerza es el mejor aliado en esta etapa para preservar y aumentar la masa muscular. Además de sus beneficios musculares, este tipo de ejercicio contribuye a mejorar la composición corporal, regular las hormonas y el sueño, prevenir lesiones y liberar endorfinas, lo que impacta positivamente en el estado de ánimo. La experiencia de Mónica Carrillo corrobora esta afirmación, al sentirse no solo más tonificada, sino también más equilibrada emocionalmente después de un año de entrenamiento constante.

Aunque el entrenamiento de fuerza es fundamental, combinarlo con otras disciplinas como el cardio, el yoga o el pilates es ideal para trabajar diferentes capacidades físicas. Crys Dyaz sugiere una rutina que incluye tres días de fuerza, dos de cardio y uno de movilidad/yoga/pilates, con un día de descanso activo. Esta combinación mejora la capacidad aeróbica, fortalece músculos y huesos, y trabaja la postura y la flexibilidad, siempre bajo un enfoque personalizado. Mónica Carrillo ha encontrado en esta combinación la fórmula para mantenerse activa y feliz, reconociendo que cambiar hábitos requiere tiempo, recursos y mucha voluntad. Su transformación es un testimonio de que una vida menos sedentaria y más enfocada en el bienestar conduce a una mayor salud y felicidad.