La AESPD ha alertado sobre los peligros que implica contratar cuidadores de manera irregular durante el periodo estival, una época en la que la demanda de estos servicios aumenta considerablemente. Esta situación, impulsada por la necesidad de las familias de reorganizar el cuidado de personas mayores y dependientes, puede conducir a decisiones precipitadas con consecuencias adversas. La elección de servicios no profesionales no solo pone en riesgo la seguridad y el bienestar de los asistidos, sino que también desprotege a las familias ante posibles incidentes, desde sustracciones hasta la ausencia de responsabilidades legales y laborales. Por ello, la asociación insiste en la relevancia de planificar con antelación y seleccionar empresas especializadas que aseguren la cualificación del personal y el respaldo necesario.
En el transcurso del verano de 2026, la Asociación Española de Servicios Personales y Domésticos (AESPD) ha emitido una señal de alarma ante el incremento del 29% en las solicitudes de cuidados a domicilio. Esta situación estival propicia que numerosas familias, ante la reorganización vacacional y la ausencia temporal de cuidadores habituales, recurran a la contratación de personal sin las debidas garantías. Esta tendencia genera un escenario de vulnerabilidad para las personas mayores y sus familiares.
La AESPD destaca que la urgencia en la búsqueda de soluciones durante esta temporada puede llevar a optar por individuos o servicios que carecen de un respaldo profesional y legal adecuado, lo que incrementa significativamente los peligros. Entre las principales preocupaciones se encuentran la posibilidad de sustracciones de bienes valiosos en el hogar y la falta de cobertura y responsabilidad ante cualquier eventualidad, ya que no existe una relación laboral formal. Asimismo, se han reportado casos de suplantación de identidad, donde personas se hacen pasar por profesionales o agencias de atención domiciliaria, exponiendo aún más a los usuarios.
Según informes del Ministerio del Interior, se registran anualmente más de 7.000 robos con fuerza en domicilios de personas mayores de 75 años. La asociación subraya que la contratación irregular de cuidadores puede facilitar estas situaciones de riesgo debido a la ausencia de supervisión y de un soporte profesional sólido. Por esta razón, la AESPD recomienda encarecidamente recurrir a empresas especializadas que ofrezcan transparencia, calidad asistencial y seguridad jurídica y laboral. Contratar a través de estas entidades garantiza que los cuidadores sean profesionales seleccionados, con contratos en regla, y que el servicio cuente con una supervisión continua y capacidad de respuesta ante imprevistos, brindando así la verdadera tranquilidad a las familias.
Además de la protección familiar, esta práctica profesional contribuye a la dignificación de la labor de los cuidadores, asegurando sus derechos laborales y protección social. La AESPD enfatiza que una planificación cuidadosa de los cuidados durante el verano es fundamental para afrontar los cambios en las necesidades familiares y el aumento de la demanda de servicios, promoviendo decisiones responsables para el bienestar de los dependientes y sus seres queridos.
La advertencia de la AESPD nos invita a una reflexión profunda sobre la responsabilidad social y familiar en el cuidado de nuestros mayores y dependientes. En un mundo donde la inmediatez a menudo prima, es crucial recordar que la prisa puede ser enemiga de la seguridad y la calidad, especialmente cuando se trata de la salud y el bienestar de los más vulnerables. Este llamado a la acción no solo es una guía para las familias, sino también un recordatorio para la sociedad de la importancia de formalizar y dignificar el trabajo de los cuidadores, garantizando que reciban el apoyo y los derechos que merecen. Solo a través de la planificación, la transparencia y el compromiso con la profesionalidad podremos construir un sistema de cuidado que realmente proteja y enriquezca la vida de todos.