El Instituto Tecnológico de Informática (ITI), especializado en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), está liderando el avance de herramientas inmersivas con aplicaciones que abarcan desde la manufactura industrial hasta la asistencia en salud física y mental. Dos iniciativas clave, ECOSIDEA y 'cuidAR', impulsan este desarrollo, ambas financiadas por el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE+i) y la Unión Europea. Estos proyectos exploran el potencial de los entornos digitales avanzados para fomentar la colaboración, la individualización, la toma de decisiones y la experiencia humana. Las tecnologías de inmersión, como la realidad virtual, aumentada y mixta, están trascendiendo su uso en el ocio para convertirse en catalizadores de innovación en diversos sectores como la industria, la medicina, la educación y el bienestar.
En el sector de la salud y el bienestar, el programa 'cuidAR' investiga el empleo de tecnologías inmersivas a medida, enriquecidas con inteligencia artificial generativa y sistemas de detección de objetos. Esto abre la puerta a experiencias más individualizadas y adaptadas a las particularidades de cada persona, con aplicaciones que incluyen el soporte emocional, la recuperación, la formación y las terapias de inmersión. La integración de la inteligencia artificial, la visión por computadora y la detección de objetos permite que las experiencias inmersivas evolucionen de ser espacios predeterminados a entornos que se adaptan al contexto, las preferencias del usuario y los elementos físicos circundantes. Esto maximiza su capacidad para afrontar desafíos reales, facilitando el diseño de intervenciones terapéuticas más personalizadas. El ITI ha desarrollado dos prototipos que se validarán en colaboración con la Fundación ACAVALL, la Fundación SASM y Play&GO. Uno de ellos transforma una estancia en un entorno personalizado para lograr objetivos específicos, como la creación de un espacio de serenidad y protección, incorporando elementos digitales como paisajes o objetos confortables. Esto es aplicable en terapias de exposición, ejercicios de recuperación cognitiva o habitaciones sensoriales. El segundo prototipo mejora la interacción con animales virtuales, permitiendo a los usuarios utilizar objetos físicos para jugar o cuidar al animal digital, lo que favorece el desarrollo de la psicomotricidad y la coordinación óculo-manual.
Estos proyectos innovadores del ITI representan un paso significativo hacia un futuro donde la tecnología inmersiva y la inteligencia artificial no solo entretienen, sino que también mejoran activamente la calidad de vida de las personas. La personalización de las terapias y la capacidad de crear entornos adaptables demuestran un compromiso con soluciones prácticas y efectivas para la salud mental y el desarrollo cognitivo. Además, al llevar estas tecnologías al ámbito empresarial, el ITI impulsa la innovación y la eficiencia en la industria, creando un impacto positivo y duradero en la sociedad.