El pilates, una disciplina que ha ganado una inmensa popularidad, se encuentra en un momento de efervescencia, con la aparición de nuevas vertientes que intensifican sus beneficios. La reconocida actriz Elsa Pataky, a sus 50 años, ha optado por el pilates, enfatizando su enfoque en movimientos suaves y concentrados que fortalecen el "core", esencial para una postura erguida y robusta. Este método no solo atrae a figuras públicas, sino a millones de personas de todas las edades, gracias a su capacidad de fortalecer y cuidar el cuerpo. Paula Tabuyo, instructora y fundadora de Pilatte Sessions Atocha, explica que estas innovaciones responden a la búsqueda actual de fortaleza y bienestar corporal.
El pilates mat, o pilates en esterilla, se presenta inicialmente como la modalidad más accesible. Sin embargo, su aparente simplicidad esconde un desafío significativo, ya que ciertos ejercicios exigen un control y una fuerza considerables al no contar con el apoyo de máquinas. Esta práctica se centra en fortalecer el "core", mejorar la movilidad, la postura, la coordinación, el equilibrio y la estabilidad. Aunque es un entrenamiento de bajo impacto, incorpora un componente cardiovascular que contribuye a la pérdida de peso, permitiendo quemar entre 300 y 500 calorías por sesión, dependiendo de la intensidad y la duración. La versatilidad del pilates mat radica en su capacidad de ser practicado con o sin accesorios como bandas y mancuernas, lo que permite realizarlo en cualquier lugar, desde casa hasta una habitación de hotel.
El pilates en megareformer introduce la necesidad de una máquina especializada, representando una evolución más vigorosa del pilates con máquinas tradicional. Sandra González, fundadora de Floor Studio, explica que estas máquinas, más grandes y equipadas con más resortes, ofrecen mayor resistencia e intensidad. Incorporan barras y correas para una seguridad optimizada. Las clases suelen enfocarse en zonas corporales específicas, como brazos, core, hombros o glúteos, lo que permite un entrenamiento dinámico y variado, haciendo que cada sesión sea única y atractiva.
El lagree, una disciplina originaria de Los Ángeles y recientemente introducida en España, eleva el nivel de dificultad. Se practica en máquinas megareformer diseñadas específicamente para su método registrado, el cual ha sido perfeccionado durante más de dos décadas. Clara Muñiz, cantante y fundadora de Kore Lab Lagree, destaca que este método implica trabajar lentamente y sin perder tensión muscular, garantizando un esfuerzo continuo. Los resultados incluyen un aumento de fuerza, tonificación, resistencia muscular y estabilidad. Muñiz enfatiza que el lagree no solo transforma la apariencia física, sino que también mejora la percepción de fortaleza interna.
Para alcanzar los resultados deseados y perfeccionar la técnica en pilates, la constancia es fundamental. Si te inicias en pilates mat o reformer, se recomienda empezar con dos sesiones semanales. Becca Alonso, coach en Floor Studio, asegura que, con la guía de un buen instructor, la adaptación es relativamente sencilla, y en uno o dos meses se perciben mejoras significativas y mayor comodidad. Para el lagree, Clara Muñiz sugiere entre tres y cuatro sesiones semanales, dependiendo del nivel de actividad física individual, subrayando la importancia de complementar esta práctica con otros deportes y permitir el descanso muscular.
El entrenamiento moderno se complementa con un estilo distintivo, caracterizado por tonos neutros, tejidos cómodos y accesorios técnicos, todos con un diseño pensado. Esto incluye prendas como sudaderas y shorts de marcas especializadas, bandas de resistencia, aros de pilates y bolsas deportivas, que combinan funcionalidad con estética.
Las nuevas modalidades de pilates comparten tres principios esenciales. Primero, su origen se remonta a los fundamentos del pilates tradicional, creado por Joseph Pilates a principios del siglo XX. Su "contrología" buscaba la armonía entre cuerpo y mente, integrando la fuerza física con la respiración y la concentración, e incluyó la invención de la máquina reformer. Segundo, la postura es crucial, requiriendo control corporal y precisión en cada movimiento, manteniendo el abdomen firme, los hombros relajados y el pecho abierto, siempre siguiendo las indicaciones del instructor. Tercero, la respiración se coordina con los movimientos para focalizar el trabajo muscular y mantener la concentración, inspirando por la nariz y exhalando por la boca para optimizar la práctica.