Durante el año 2025, Amavir experimentó un notable progreso, registrando ingresos por un total de 223.2 millones de euros, un aumento considerable respecto al año previo. Este éxito financiero se ve complementado por una audaz estrategia de crecimiento, con la inauguración de tres nuevas instalaciones en ubicaciones clave como Vicálvaro, Santa Cruz de Tenerife y Albacete. Al finalizar el periodo, la compañía operaba 48 residencias, ofreciendo 7,272 plazas, y 41 centros diurnos, con 1,360 plazas disponibles, consolidando así su presencia y capacidad de servicio.
El equipo de Amavir creció hasta alcanzar los 5,192 profesionales, un incremento del 7% en comparación con 2024. La estabilidad laboral fue una prioridad, evidenciada por un 81% de contratos indefinidos y una disminución significativa en la tasa de absentismo. La formación continua también se mantuvo como un eje central, con la Escuela Amavir capacitando a más de 9,000 participantes, reforzando la calidad y especialización del personal.
En su búsqueda de la sostenibilidad, Amavir renovó su certificación ISO 14001:2015, destacando sus esfuerzos en la instalación de paneles solares y puntos de recarga para vehículos eléctricos en la mayoría de sus centros. Estas iniciativas, junto con un plan de descarbonización, resultaron en una reducción del 14% en la huella de carbono por residente. En el ámbito asistencial, la empresa reafirmó su compromiso con la atención centrada en la persona, logrando que 44 de sus centros operen sin sujeciones, lo que se reflejó en una alta calificación de satisfacción de 8.51 sobre 10 por parte de los residentes.