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Diez Consejos Cruciales para la Salud Renal en Verano

08/14 2026

En la estación estival, las decisiones cotidianas influyen de manera significativa en la salud de nuestros riñones. El consumo excesivo de sal, la insuficiente ingesta de líquidos y la adopción de dietas restrictivas para la pérdida de peso pueden comprometer la función renal. Ante esta realidad, nefrólogos expertos han elaborado una guía con diez recomendaciones esenciales para salvaguardar estos órganos vitales durante los meses más cálidos del año.

La Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.) enfatiza que el verano representa un momento ideal para integrar costumbres saludables. Esto incluye mantener una hidratación óptima, seguir una alimentación balanceada y participar activamente en actividades físicas. Los especialistas subrayan que la prevención de enfermedades renales debe comenzar desde las etapas más tempranas de la vida, formando una base sólida para el bienestar a largo plazo.

La enfermedad renal crónica (ERC) es una condición que merece especial atención, ya que se caracteriza por su naturaleza silenciosa. Actualmente, afecta a millones de personas en España, con una prevalencia que ha mostrado un incremento notable en la última década. A pesar de estas cifras alarmantes, la S.E.N. advierte sobre la falta de conocimiento generalizado acerca de esta patología entre la población. Es fundamental reconocer que la salud renal está íntimamente ligada a la salud cardiovascular, compartiendo factores de riesgo comunes. Por lo tanto, proteger el corazón también contribuye a la protección de los riñones. Emilio Sánchez, presidente de la S.E.N., recalca la necesidad de cambiar la percepción pública sobre la importancia de la salud renal para fomentar su prevención.

Entre los consejos fundamentales para mantener los riñones en óptimo estado, se destaca la importancia de una hidratación adecuada, priorizando el agua como principal fuente de líquidos, especialmente en días calurosos. Se recomienda encarecidamente reducir el consumo de alimentos procesados, los cuales contienen aditivos perjudiciales. Asimismo, se insta a evitar el tabaco, un hábito perjudicial tanto para los riñones como para el corazón. La planificación de comidas con énfasis en frutas, verduras y cereales, junto con la preferencia por el pescado sobre la carne, son prácticas dietéticas beneficiosas. Controlar la ingesta de sal, optar por aceite de oliva y mantenerse físicamente activo, incluso mediante caminatas diarias, son acciones que contribuyen a una mejor salud. Finalmente, es crucial evitar el sobrepeso y desconfiar de las dietas milagro, buscando siempre el consejo de profesionales de la salud para una pérdida de peso segura y efectiva.