En respuesta a la creciente integración de la tecnología en la vida diaria, y con el propósito de fortalecer la autonomía, seguridad y confianza de las personas mayores en el ámbito digital, el Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, en colaboración con SeniorTic Mayores, ha lanzado una guía práctica titulada 'Longevidad y Tecnología. Guía sénior para hacernos cultos digitales'. Este recurso busca derribar las barreras existentes, como la falta de confianza, el desconocimiento de herramientas y la dificultad para aprovechar las oportunidades del mundo digital.
La publicación no solo tiene como finalidad enseñar el uso de herramientas tecnológicas, sino también transformar la relación de los adultos mayores con la tecnología, fomentando una participación activa y positiva en la sociedad digital. Aborda desde conceptos básicos hasta competencias avanzadas, como el manejo de la administración electrónica, servicios bancarios en línea, comunicación digital, seguridad en la red, combate a la desinformación y el uso de la inteligencia artificial. Esta iniciativa subraya la importancia de humanizar la digitalización y promover un uso ético y responsable de la tecnología, alineado con los derechos digitales, la privacidad y la protección de datos personales.
La Fundación Mapfre, a través de su Centro de Investigación Ageingnomics, en colaboración con SeniorTic Mayores, ha lanzado una guía exhaustiva para dotar a los adultos mayores de las habilidades y la confianza necesarias para navegar en el mundo digital. A pesar de la creciente adopción de la tecnología por parte de la población mayor de 55 años, persisten obstáculos significativos relacionados con la seguridad, el conocimiento de las herramientas disponibles y la capacidad para aprovechar plenamente las oportunidades que ofrece el entorno digital. Esta iniciativa busca superar estas barreras, promoviendo una digitalización que sea verdaderamente inclusiva, humana y sostenible para este grupo demográfico.
Esta guía es fundamentalmente práctica y se ha diseñado para que las personas mayores no solo aprendan a utilizar nuevas herramientas, sino que también comprendan el ecosistema tecnológico, se desenvuelvan con seguridad en él, analicen críticamente la información y ejerzan sus derechos digitales. Como señaló Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, el objetivo es reforzar las competencias digitales de los mayores para que puedan desenvolverse con mayor autonomía y seguridad en su día a día. La publicación fomenta una visión positiva y activa de la tecnología, donde los usuarios no son meros receptores, sino protagonistas activos de la sociedad digital, contribuyendo así a mitigar la soledad no deseada y mejorar su calidad de vida.
La guía 'Longevidad y Tecnología. Guía sénior para hacernos cultos digitales' ofrece un recorrido completo que fusiona la teoría con la práctica, centrándose en las necesidades cotidianas de los adultos mayores. El contenido abarca desde aspectos esenciales, como el manejo de navegadores y buscadores de internet, la selección de dispositivos adecuados y la configuración de accesibilidad, hasta el desarrollo de competencias más avanzadas. Incluye la realización de trámites con la administración electrónica, el uso de servicios digitales como la banca en línea y compras, la comunicación a través de correo electrónico y videollamadas, y la protección en la red contra el malware y las estafas. Además, la guía enseña a combatir la desinformación, a desarrollar el pensamiento crítico y a comprender y utilizar la inteligencia artificial como una herramienta diaria.
Esta iniciativa de Fundación Mapfre y SeniorTic Mayores busca no solo instruir en el uso de la tecnología, sino también cambiar la percepción de las personas mayores hacia ella, fomentando una relación activa y participativa. Clara Bazán, directora de Seguro y Previsión Social de Fundación Mapfre, destacó que esta guía humaniza la digitalización al poner a las personas en el centro, abordando temas como la soledad no deseada, la participación social y el bienestar personal. Además, el documento promueve un uso ético y responsable de la tecnología, en línea con los derechos digitales, la privacidad y la protección de datos personales, alentando una actitud consciente y crítica en un entorno donde los ciudadanos generan constantemente información sobre sí mismos.