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La inteligencia artificial revoluciona la medicina: el ingeniero valenciano Ángel Alberich-Bayarri, figura clave

07/07 2026
La medicina está experimentando una transformación sin precedentes gracias a la inteligencia artificial, con figuras destacadas como el ingeniero valenciano Ángel Alberich-Bayarri liderando este cambio. Su empresa, Quibim, está a la vanguardia de esta revolución, prometiendo un futuro donde el diagnóstico y tratamiento de enfermedades sean más precisos y personalizados.

La inteligencia artificial: el copiloto indispensable de la medicina moderna.

Desvelando el enigma del cuerpo humano: el gemelo digital en la medicina futura.

Ángel Alberich-Bayarri, CEO y cofundador de Quibim, nos introduce en un concepto que está llamado a cambiar la medicina: el "gemelo digital". Esta innovadora tecnología busca interpretar y simular el cuerpo humano a escalas biológicas complejas, permitiendo probar tratamientos de forma virtual antes de aplicarlos a los pacientes. Alberich-Bayarri enfatiza que el desarrollo del gemelo digital es uno de los mayores desafíos actuales de la humanidad, y su empresa Quibim está comprometida con este objetivo.

Ángel Alberich-Bayarri: una mente brillante en la intersección de la ingeniería y la salud.

El valenciano Ángel Alberich-Bayarri, ingeniero de telecomunicaciones y doctor en ingeniería biomédica, ha dedicado su carrera a la captación y análisis de información del cuerpo humano a través de imágenes. Desde 2014, ha utilizado técnicas avanzadas de aprendizaje profundo e inteligencia artificial para interpretar datos médicos, sentando las bases para Quibim y su visión de una medicina más precisa y predictiva. Su trayectoria en la investigación biomédica, incluyendo su paso por el Hospital Universitario de La Fe, lo ha consolidado como un experto en la materia.

Quibim: transformando imágenes médicas en inteligencia diagnóstica global.

Quibim, fundada hace una década, es una plataforma que gestiona y procesa imágenes médicas para extraer características radiómicas cruciales. La radiómica, una disciplina que emplea algoritmos de inteligencia artificial, desvela información oculta en las imágenes, facilitando diagnósticos, pronósticos y decisiones clínicas. Con un equipo de 90 profesionales y presencia en 34 países, Quibim utiliza la tecnología en la nube y una alianza con Microsoft para ofrecer escalabilidad y accesibilidad. Cuando un paciente se somete a una resonancia, las imágenes se anonimizan, se suben a la nube de Quibim, se analizan y los resultados regresan al hospital, sirviendo como un "copiloto" invaluable para los médicos.

El inmenso potencial de la imagen médica y la inteligencia artificial en el diagnóstico.

Ángel Alberich-Bayarri subraya que las imágenes médicas capturan un universo de información sobre el interior del cuerpo humano. Más allá de detectar anomalías obvias, estas imágenes revelan detalles como la composición corporal o los hábitos de vida, datos que el cerebro humano no puede procesar por completo. Aquí es donde la inteligencia artificial brilla, ya que puede analizar la vasta cantidad de píxeles y relacionar la información para predecir, por ejemplo, la esperanza de vida de un paciente o la progresión de una enfermedad oncológica, lo cual es de vital importancia.

Acceso masivo a escáneres de cuerpo completo: el futuro de la medicina preventiva.

El ingeniero valenciano proyecta un futuro cercano en el que los escáneres de cuerpo completo serán una herramienta común y accesible para toda la población. Gracias al avance de tecnologías no invasivas como la resonancia magnética y la ecografía, que no emiten radiación, será posible monitorear la salud de los órganos de manera generalizada. Esta masificación de los escáneres representa un paso gigante hacia la medicina preventiva, permitiendo una detección temprana de enfermedades y una gestión de la salud mucho más proactiva.

La inminente metamorfosis de la salud: modelos predictivos y el gemelo digital.

Quibim está invirtiendo el 90% de sus recursos en el desarrollo de modelos predictivos y pronósticos, con el objetivo de identificar riesgos como la metástasis en pacientes oncológicos. Este enfoque predictivo, enmarcado en el concepto del gemelo digital, permitirá una anticipación sin precedentes en el manejo de enfermedades, el desarrollo de nuevos tratamientos y la creación de fármacos personalizados. Alberich-Bayarri describe este momento como un privilegio, una "revolución" donde el análisis de datos y la IA están mejorando continuamente la detección, el diagnóstico y la predicción médica.

La revolución ya en marcha: éxitos en la lucha contra el cáncer.

La revolución de la IA en la salud no es una promesa futura, sino una realidad palpable. Quibim ha logrado avances significativos en la detección temprana del cáncer de próstata y mama. Han desarrollado QP-Prostate, una herramienta certificada que, mediante IA, analiza resonancias para identificar píxeles malignos, mejorando drásticamente la detección en un cáncer que afecta a un gran número de hombres y para el que no existen cribados poblacionales masivos. Además, QP-Breast está transformando la lectura de mamografías, permitiendo a la IA reemplazar a un segundo radiólogo, lo que agiliza el proceso y lo hace más preciso. Estas tecnologías ya están aprobadas y en uso en Europa, Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña.

Hitos venideros: la integración multimodal y la predicción como pilares de la nueva medicina.

Ángel Alberich-Bayarri vislumbra hitos cruciales en el horizonte de la medicina. La transcripción automática de consultas y la asistencia a pacientes mediante LLM (modelos de lenguaje grande) liberarán a los médicos de tareas administrativas, permitiéndoles una mayor interacción con los pacientes. La homogeneización de la información clínica facilitará su compartición y análisis. La inteligencia artificial asumirá tareas repetitivas de los radiólogos, quienes se convertirán en validadores. El hito más trascendental será la "integración multimodal", donde las imágenes se combinarán con datos de historias clínicas y genética para un diagnóstico y predicción de enfermedades más completos y precisos.

Superando barreras: la gobernanza de datos y el empoderamiento del paciente.

A pesar de los prometedores avances, el camino hacia la medicina del futuro enfrenta obstáculos significativos, principalmente la gobernanza de los datos médicos. Alberich-Bayarri señala la reticencia de hospitales y profesionales sanitarios a ceder datos, creando una "sensación de soberanía del dato". Aunque existen iniciativas como los espacios europeos de datos sanitarios, su lenta implementación choca con la rápida evolución de la IA. Paradójicamente, serán los propios pacientes quienes liderarán esta revolución, cada vez más informados y proactivos en la gestión de sus datos de salud, forzando un cambio en el acceso y análisis de la información médic