Experimentar una sensación de hinchazón después de comer, lidiar con un apetito constante o notar retención de líquidos son vivencias comunes para muchas personas. Sin embargo, detrás de estas molestias frecuentes podría esconderse un asunto más complejo que una simple incomodidad pasajera. La reconocida nutricionista Blanca García Orea aborda estos temas en el podcast “Tiene Sentido”, destacando el rol crucial de la inflamación, la salud intestinal y la microbiota en el equilibrio de nuestro organismo.
García Orea, autora de obras como “Dime qué comes y te diré qué bacteria tienes”, subraya la confusión común entre inflamación e hinchazón. La inflamación, según explica, se relaciona más con la respuesta del sistema inmunitario, mientras que la hinchazón suele ser un problema digestivo, como una acidez estomacal o el sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO). Esta distinción es fundamental, ya que una distensión abdominal no siempre implica una inflamación sistémica. La especialista también indica que los signos de un desequilibrio pueden ser variados, desde dolores de cabeza persistentes hasta ansiedad por comer o dificultad para perder peso, lo que refuerza la necesidad de prestar atención a estas "pequeñas señales".
La alimentación juega un papel fundamental en la prevención y manejo de la inflamación. Blanca García Orea aconseja reducir el consumo de alimentos ultraprocesados, carnes de baja calidad, refrescos y alcohol. Propone un enfoque en el patrón alimentario general, más que en la restricción de productos específicos, y sugiere aumentar la ingesta de proteínas en el desayuno para mejorar la saciedad y disminuir la ansiedad alimentaria. Otra recomendación es el consumo de vinagre antes de las comidas, especialmente el de manzana sin filtrar, por su capacidad para modular la respuesta glucémica y favorecer la digestión. La nutricionista enfatiza la sorprendente capacidad de recuperación del organismo: la microbiota puede experimentar cambios significativos en solo cuatro días, y en menos de una semana es posible notar una disminución de la retención de líquidos y una menor sensación de hambre. Este dinamismo de la microbiota resalta la importancia de los hábitos alimenticios y su impacto casi inmediato en el bienestar.
Finalmente, Blanca García Orea resalta la conexión entre la inflamación crónica de bajo grado y numerosas enfermedades a nivel global, incluyendo cardiopatías, cáncer y afecciones degenerativas. Esta condición, a menudo silenciosa, daña el organismo gradualmente y puede ser el preludio de problemas de salud más serios. Por ello, la experta, junto con Mariel Silva, directora médica de SHA España, enfatiza la importancia de escuchar las señales del cuerpo, ya que un sistema digestivo saludable es indicativo de un bienestar integral. La microbiota no solo incide en la digestión, sino en la manifestación general de la salud en todo el organismo, y la buena noticia es que nuestro cuerpo posee una increíble capacidad de adaptación, permitiéndonos influir positivamente en nuestra salud a través de elecciones conscientes.