Salud de los Ancianos>

Noche de fútbol España-Uruguay: Estrategias para un descanso reparador después de la emoción del partido

06/26 2026

El encuentro de fútbol entre la selección española y la uruguaya, parte del Mundial de Fútbol, tendrá lugar en la madrugada española, alrededor de las dos de la mañana. Esta hora inusual representa un reto para muchos aficionados que desearán seguir el partido hasta su conclusión, cerca de las cuatro de la madrugada. Después de noventa minutos de intensa emoción, surge la interrogante de cómo podrán los espectadores recuperar un sueño reparador sin afectar su bienestar diario.

Aunque el día siguiente al partido, un sábado, ofrece la ventaja de no tener que levantarse temprano para la mayoría, la interrupción del ciclo de sueño habitual puede tener repercusiones en el ritmo circadiano. La Dra. María Ángeles Bonmatí, miembro del grupo de trabajo de Cronobiología de la Sociedad Española del Sueño (SES) y profesora en la Universidad de Murcia, enfatiza que no existe una solución única para mitigar los efectos de ver el partido a estas horas. Las preferencias varían: algunos optarán por acostarse temprano y despertar para el encuentro, mientras que otros decidirán mantenerse despiertos hasta el final.

La elección óptima, según Bonmatí, depende del cronotipo individual. Las personas con tendencias matutinas podrían beneficiarse más al dormir unas horas antes del partido (aproximadamente de nueve a diez de la noche) y reanudar el sueño una vez terminado el encuentro. Por otro lado, aquellos con cronotipos más vespertinos, acostumbrados a horarios nocturnos, podrían encontrar más natural ir a dormir una vez que el pitido final haya sonado entre España y Uruguay. La experta sugiere que el primer enfoque, que implica acumular horas de sueño previas, podría ser ligeramente menos perjudicial para el organismo, ya que se aprovechan esas horas esenciales para el descanso. No obstante, reconoce la dificultad de adoptar un horario de sueño anticipado en una noche de viernes de verano, especialmente para quienes no están habituados a ello.

Sin importar la estrategia, el partido nocturno se considera una "alteración significativa de la rutina". La Dra. Bonmatí aclara que, aunque pueda ser una excepción gratificante para muchos, no está exenta de consecuencias. Al día siguiente, los aficionados podrían experimentar mayor somnolencia, reflejos más lentos y una disminución en la capacidad de concentración. Aunque el hecho de ser sábado puede minimizar el impacto laboral para algunos, se aconseja precaución al realizar actividades que requieran atención, como conducir o manejar maquinaria pesada, debido a los riesgos asociados a la privación de sueño. La experta destaca la importancia de ser consciente de estos riesgos, no solo por la falta de descanso sino también por la desincronización circadiana, un fenómeno similar al "jet lag social" que altera el ritmo biológico del cuerpo. Sin embargo, al ser un evento puntual, no se esperan repercusiones a largo plazo.

Otro aspecto crucial es cómo lograr conciliar el sueño después de un partido de alta tensión. España, que necesita una victoria contra Uruguay para asegurar el primer puesto del Grupo H y avanzar a octavos, generará sin duda una gran expectación. La Dra. Bonmatí recomienda "desconectar de la excitación" una vez finalizado el partido. Esto implica un esfuerzo consciente para cambiar el estado mental de la euforia o la frustración futbolística a uno de relajación, adoptando actividades que típicamente inducen el sueño. Esto puede ser un desafío, dado que la hiperexcitación prolongada y la constante interacción en redes sociales, a diferencia de la televisión del pasado, pueden dificultar aún más la transición hacia el descanso. Por ello, se aconseja apagar los dispositivos electrónicos, reducir la iluminación ambiental y seguir las rutinas de relajación personal que cada individuo encuentre efectivas para dormir.

La clave es redirigir el pensamiento hacia estados de tranquilidad que se asocian con el reposo nocturno. Aunque algunas personas pueden pasar de un estado de alta excitación a un sueño profundo con facilidad, la mayoría requiere un período de transición. Una ducha tibia, aunque tradicionalmente recomendada una hora y media antes de dormir, también puede ser útil si forma parte de la rutina habitual de relajación del individuo. Es fundamental evitar el consumo de alcohol y bebidas con cafeína o energéticas durante el partido. El alcohol, en particular, deteriora la calidad del sueño, especialmente cuando se combina con una alteración del ritmo circadiano, fragmentando el descanso y añadiendo una carga adicional al organismo. En cuanto a los niños, si bien ver el partido puede ser una experiencia emocionante, los padres deben considerar que la alteración del sueño puede llevar a irritabilidad al día siguiente. La Dra. Bonmatí sugiere que, si se permite la excepción, se debe enfatizar que es una situación aislada y que mantener una rutina de sueño regular es fundamental para su bienestar, evitando que cada evento nocturno se convierta en un pretexto para sacrificar el descanso.