La reaparición del sarampión ha encendido las alarmas en el ámbito de la salud pública, con un brote reciente en las Islas Canarias. Este evento resalta la imperiosa necesidad de reforzar las campañas de vacunación y educar a la ciudadanía sobre una enfermedad que, pese a ser prevenible, muestra signos de resurgimiento global. La Asociación Española de Vacunología ha lanzado un decálogo de preguntas y respuestas para disipar dudas y concienciar sobre la importancia de la inmunización, un pilar fundamental para la salud comunitaria.
El 23 de junio de 2026, la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias confirmó un brote de sarampión en Tenerife. El brote se originó a partir de un menor proveniente del Reino Unido, quien, tras sus vacaciones en la isla, fue diagnosticado al regresar a su país. Posteriormente, se detectaron tres casos adicionales en Tenerife, todos ellos adultos de entre 45 y 55 años que no habían sido vacunados contra el sarampión, lo que subraya la vulnerabilidad de la población no inmunizada.
Este incidente se enmarca en un contexto más amplio: en enero del presente año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) revocó el estatus de España como país libre de sarampión, tras registrar 227 casos confirmados en 2024, de los cuales 160 correspondían a personas no vacunadas. Ante esta situación, el Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III están trabajando en la actualización del Plan Estratégico para la Eliminación del Sarampión y la Rubéola, con el objetivo primordial de fortalecer la cobertura de la vacuna triple vírica.
La Asociación Española de Vacunología ha enfatizado la trascendencia de alcanzar una robusta inmunidad de grupo, que se logra con una cobertura de vacunación superior al 95%. Actualmente, España cuenta con una tasa de casi el 98% en la primera dosis y el 94% en la segunda, lo que aún deja un margen para mejorar y asegurar la protección colectiva. La organización también atribuye el aumento de casos a la disminución de la vacunación durante la pandemia de COVID-19 y a la desinformación sobre las vacunas.
Para abordar las inquietudes de la población, la Asociación Española de Vacunología ha elaborado un decálogo informativo:
La situación actual del sarampión nos recuerda la importancia inquebrantable de la ciencia y la medicina preventiva. En una era donde la información (y la desinformación) viaja a la velocidad de la luz, es crucial que los ciudadanos recurran a fuentes fiables para tomar decisiones informadas sobre su salud y la de sus comunidades. La vacunación no solo protege al individuo, sino que teje una red de seguridad colectiva que salva vidas y previene complicaciones devastadoras. La historia nos ha enseñado que las enfermedades infecciosas no reconocen fronteras, y solo mediante el esfuerzo conjunto y la confianza en la ciencia podremos mantener a raya estas amenazas silenciosas.