La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha alzado su voz para pedir un enfoque más individualizado en la oxigenoterapia crónica domiciliaria. Su objetivo es asegurar que este tratamiento vital no solo provea el oxígeno necesario, sino que también potencie la independencia, la movilidad y la calidad de vida de los pacientes. En España, entre 400.000 y 450.000 individuos dependen de esta modalidad terapéutica, que constituye una parte significativa de las intervenciones respiratorias en el hogar.
El doctor Pedro Landete, coordinador del Área de Sueño, Ventilación y UCRI de SEPAR, subraya que el oxígeno es una medicación y, como tal, su prescripción y dosificación deben ser precisas, adaptadas a las exigencias de cada persona y revisadas periódicamente. No se trata simplemente de aumentar la cantidad o el tiempo de administración de oxígeno, sino de garantizar que cada paciente reciba la dosis, el período de uso y el dispositivo más adecuados para su situación particular.
Las necesidades de oxígeno y la reacción al tratamiento pueden variar entre pacientes y según la actividad que estén realizando. Por esta razón, la indicación y el ajuste deben llevarse a cabo de manera individualizada, con un seguimiento constante por parte de los profesionales de la salud, incluyendo al personal de enfermería y fisioterapia respiratoria, quienes desempeñan un rol esencial en la formación del paciente y en la promoción de la actividad física.
La evidencia científica respalda los beneficios de la oxigenoterapia crónica domiciliaria en pacientes con hipoxemia crónica severa. Sin embargo, su aplicación sistemática no está justificada en casos de desaturación moderada. Por consiguiente, tanto el flujo como la duración del tratamiento deben ajustarse individualmente conforme a criterios clínicos bien definidos.
El doctor Landete enfatiza que el objetivo actual va más allá de la mera provisión de oxígeno. Es fundamental que cada paciente reciba el oxígeno que necesita, mediante el dispositivo idóneo y de una manera que le permita llevar una vida lo más activa y autónoma posible. Además, SEPAR resalta la relevancia de contar con planes de emergencia ante posibles interrupciones del suministro eléctrico u otras eventualidades, a fin de mantener la seguridad y la continuidad del tratamiento en el hogar.