La Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) subraya que la identificación rápida y la implementación de programas de rehabilitación en las Unidades de Cuidados Intensivos son esenciales para que los pacientes superen la sepsis y eviten complicaciones severas. El propósito principal no es solo preservar la vida, sino también garantizar que los individuos retomen su nivel de vida anterior a la enfermedad.
La sepsis surge de una infección que evoluciona negativamente. En sus fases más críticas, puede desembocar en un shock séptico, donde los órganos vitales fallan debido a la interrupción del flujo sanguíneo, lo que a menudo lleva a un fallo multiorgánico. Anualmente, esta condición causa 11 millones de fallecimientos a nivel mundial y afecta a 50 millones de personas. La mortalidad supera el 15%, y en casos de shock séptico, se dispara por encima del 40%. En España, se registran aproximadamente 250 casos por cada 100.000 habitantes al año, con 15.000 a 20.000 muertes anuales, una cifra que excede las muertes por infartos o por los tipos de cáncer más comunes, siendo 13 veces superior a la de los accidentes de tráfico.

El Dr. José Garnacho, presidente de la SEMICYUC, explica que, si bien se cuenta con herramientas más avanzadas para tratar casos graves de sepsis, el verdadero desafío radica en asegurar la recuperación integral de la calidad de vida de los pacientes. Este proceso debe iniciarse en la UCI, e incluso antes, mediante la implementación de un "Código Sepsis" que permita la identificación y el tratamiento oportuno de los pacientes.
La sepsis, al ser una enfermedad dependiente del tiempo, conlleva un pronóstico desfavorable y una mayor mortalidad si la atención se retrasa, similar a lo que ocurre en infartos o accidentes cerebrovasculares. Aunque cualquier paciente con sepsis puede sufrir secuelas, aquellos que experimentan shock séptico, fallo multiorgánico o estancias prolongadas en la UCI tienen un riesgo elevado de desarrollar el Síndrome Post Cuidados Intensivos. Este síndrome se manifiesta a través de diversas afectaciones:
El Dr. Borja Suberviola, intensivista y coordinador del Grupo de Trabajo de Enfermedades Infecciosas y Sepsis de la SEMICYUC, enfatiza que la sepsis no solo amenaza la vida, sino que también puede comprometer drásticamente la calidad de vida posterior del enfermo, generando secuelas en múltiples niveles. Recalca la importancia de una rehabilitación específica y temprana, comenzando desde la UCI, para mejorar estas condiciones.
La implementación de un "Código Sepsis" con un enfoque protocolizado y la colaboración de diversos especialistas ha demostrado ser crucial para aumentar la supervivencia mediante una detección precoz. Para minimizar las secuelas a largo plazo, es indispensable una intervención temprana con un plan terapéutico adaptado a cada paciente, que incluya:
El Dr. Suberviola destaca la esencial colaboración entre profesionales sanitarios. Los intensivistas deben ser capaces de identificar los síntomas del síndrome Post-UCI y actuar con rapidez, trabajando en conjunto con fisioterapeutas, psicólogos, logopedas y trabajadores sociales. La SEMICYUC recalca que una coordinación efectiva entre la atención hospitalaria, la primaria y los especialistas asegura una continuidad asistencial, lo que favorece una mejor recuperación funcional, reduce la discapacidad y las complicaciones, y facilita la reintegración social del paciente.