Muchas mujeres notan cambios en su período durante los meses cálidos o al viajar a lugares distantes. Estas variaciones pueden estar vinculadas a los hábitos de verano, pero es fundamental monitorearlas y, si persisten, consultar a un profesional. La Dra. Raquel Oliva Sánchez, presidenta de la Sección de Asistencia Privada de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), y el Dr. Raúl Villasevil Villasevil, ginecólogo del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, nos ofrecen sus valiosas opiniones.
Ambos expertos señalan que, si bien no hay estudios definitivos que relacionen directamente los cambios menstruales con las estaciones, algunos sugieren un leve acortamiento del ciclo, dependiendo de la edad y la geografía. Explican que la temperatura corporal basal femenina fluctúa en la fase lútea y puede verse afectada por la temperatura ambiental. La Dra. Oliva Sánchez añade que la falta de sueño, común en verano, puede influir en el eje hipotálamo-hipofisario, un sistema clave en la regulación hormonal.
Un factor relevante en los cambios menstruales estivales es la dieta. Durante el verano, muchas personas, especialmente jóvenes, modifican drásticamente su alimentación y aumentan su actividad física con el objetivo de mejorar su aspecto. Este déficit calórico puede alterar el eje hipotálamo-hipofisario y, consecuentemente, el ciclo menstrual. El Dr. Villasevil subraya que cambios significativos en el peso, un ejercicio físico intenso o períodos de estrés psicológico pueden incluso provocar la desaparición temporal de la menstruación, un fenómeno conocido como amenorrea hipotalámica funcional o fisiológica.
Mantener una hidratación adecuada es esencial. Aunque no afecta directamente el ciclo menstrual, la deshidratación puede incrementar la sensibilidad al dolor. El Dr. Villasevil comenta que, aunque el alcohol no altera la regularidad del ciclo, su consumo excesivo puede contribuir a la deshidratación, lo que teóricamente podría hacer que los períodos sean más dolorosos.
La Dra. Raquel Oliva menciona casos de mujeres que experimentan amenorrea durante períodos de estudios en el extranjero, situación que no debe normalizarse y requiere evaluación médica. El Dr. Villasevil explica que las alteraciones de los ritmos circadianos, comunes en viajes largos, pueden modificar la regularidad de los ciclos menstruales, haciéndolos más cortos o más largos. Esto se debe a la interrupción de la liberación de melatonina, que está ligada a los niveles de estrógenos y a las hormonas que regulan el ciclo.
La experta de SEGO enfatiza la importancia de estar atentas a cualquier retraso o anomalía en el ciclo menstrual y de buscar siempre la opinión de un especialista. El Dr. Villasevil concluye que, aunque no hay consejos específicos para una época del año, una dieta balanceada, ejercicio regular y un peso saludable son fundamentales para mantener una buena salud menstrual durante todo el añ