La selección española de fútbol, flamante campeona del mundo, no solo cosechó éxitos en el terreno de juego, sino que su triunfo fue apuntalado por un equipo multidisciplinar, donde la nutrición jugó un papel fundamental. Toscana Viar, la nutricionista del combinado nacional, junto al chef principal Rodrigo Vargas, desvela las claves de la alimentación que acompañó a los jugadores durante el Mundial 2026.
Viar enfatiza que una dieta adecuada, si bien no convierte a un atleta promedio en campeón, es crucial para que un deportista con gran potencial alcance su máximo rendimiento. Durante la concentración, la pasta se convirtió en un pilar fundamental para los días de partido, y ciertos alimentos como los dátiles, elegidos por su calidad y facilidad de transporte, fueron imprescindibles para mantener la energía. Asimismo, se adaptaron los desayunos a los horarios de los partidos, ofreciendo opciones variadas como huevos revueltos, tostadas con miel, bizcocho casero y frutas, buscando siempre la mejor digestión y el máximo confort para evitar molestias durante la competición. Jugadores como Ferrán Torres revelaron sus preferencias pre-partido, como gofres con chocolate blanco, complementando una cena temprana para asegurar un ayuno prolongado.
Además de la pasta y los dátiles, el boniato emergió como un alimento estrella en la dieta de la selección, valorado por su riqueza en vitamina C (consumida en crudo), minerales como hierro y potasio, y carotenos precursores de la vitamina A. Su alto contenido en fibra soluble y almidón resistente contribuye a la salud intestinal y a la estabilización de los niveles de azúcar en sangre, ofreciendo una opción saciante. Aunque no existen prohibiciones estrictas, Viar aconseja evitar alimentos que ralenticen la digestión o la absorción de nutrientes antes de los encuentros, como ensaladas con lechuga, pepino o cebolla, y moderar grasas y fibra. Curiosamente, el arroz con leche se consolidó como el postre preferido, no solo por su sabor, sino por su aporte de carbohidratos, proteínas y sus propiedades antiinflamatorias gracias a la canela, convirtiéndose en un clásico reconfortante que reducía el estrés competitivo.
En última instancia, la historia de la selección española de fútbol nos enseña que el éxito deportivo no es solo cuestión de talento y entrenamiento, sino también de una preparación integral que abarca la nutrición. La atención meticulosa a cada detalle, desde la elección de los alimentos hasta la adaptación a las necesidades individuales de los atletas, demuestra que una mente y un cuerpo bien nutridos son esenciales para superar los desafíos y alcanzar las metas más ambiciosas, inspirándonos a todos a valorar la importancia de una alimentación consciente en la búsqueda de nuestros propios logros.