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Sonia Díaz Rois: Desaprendiendo para el Cambio Verdadero

09/24 2026

Cada inicio de ciclo, como el comienzo de septiembre o el primer lunes del año, nos impulsa a la reflexión y a la formulación de nuevos propósitos. Nos prometemos realizar más actividad física, mejorar la gestión del tiempo, establecer límites con mayor facilidad o erradicar costumbres perjudiciales. Confiamos plenamente en que esta vez será diferente. Sin embargo, con el paso de los días, es común recaer en patrones de comportamiento ya conocidos. Aunque logremos algunos de nuestros objetivos, la mayoría de nosotros enfrenta dificultades para cambiar, a pesar de reconocer los beneficios de estas transformaciones. ¿Es acaso una falta de determinación lo que nos frena, o es que, después de tanto tiempo actuando de cierta manera, se vuelve arduo modificar nuestra conducta?

Sonia Díaz Rois, una destacada coach, sostiene que la clave para el cambio efectivo radica en entender que no se trata únicamente de incorporar nuevas habilidades. Implica un proceso profundo de deconstrucción de comportamientos, creencias y respuestas emocionales que hemos cultivado durante años. Esta labor demanda tiempo, dedicación y, sobre todo, abandonar la noción de que cada error es un fracaso. Para la especialista, la impaciencia es un obstáculo frecuente en este camino. El simple deseo de cambiar, aunque esencial, no es suficiente. Si bastara solo con la intención, cumpliríamos todos nuestros propósitos sin dificultad. Un error común es enfocarse excesivamente en lo que se quiere dejar de hacer, descuidando la definición de cómo nos gustaría actuar en su lugar. Por ejemplo, en lugar de solo querer dejar de discutir en momentos de estrés, es crucial planificar cómo canalizar esa frustración de manera constructiva, ya sea expresando los sentimientos, solicitando un espacio para la calma o posponiendo la conversación. La experta ilustra esto con una analogía clara: al usar un navegador, no indicamos los lugares a los que no queremos ir, sino el destino al que deseamos llegar.

Otro factor que dificulta el cambio son las creencias limitantes. Muchas personas se autodefinen por sus hábitos, diciendo frases como 'soy desorganizada' o 'no puedo decir que no', lo que restringe su capacidad de envisionar una realidad diferente. Díaz Rois subraya dos creencias perjudiciales: 'así soy yo' y 'la gente no cambia'. Estas afirmaciones convierten conductas en características inamovibles de la identidad, haciendo que sea más difícil imaginar un comportamiento distinto. Propone un ejercicio de reformulación lingüística: cambiar 'soy' por 'estoy siendo'. Por ejemplo, en lugar de decir 'soy desorganizado', decir 'estoy siendo desorganizado'. Esta sutil modificación nos permite separar nuestras acciones de nuestra identidad, abriendo la puerta a nuevas formas de actuar. También es fundamental cuestionar la idea de que las personas no pueden cambiar. Si creemos firmemente en ello, cualquier recaída será interpretada como una prueba de la ineficacia de nuestros esfuerzos. La psicología lo llama sesgo de confirmación: la tendencia a buscar información que valide nuestras creencias preexistentes. Es vital comprender que el cambio no implica borrar nuestra historia, sino adquirir nuevas herramientas para elegir cómo reaccionar en diversas situaciones, sin negar nuestra esencia.

La persistencia en viejos patrones de comportamiento se explica por el funcionamiento cerebral. Los hábitos arraigados se ejecutan de manera automática, mientras que los nuevos requieren un esfuerzo consciente. Cuando estamos fatigados o bajo presión, es más fácil caer en las respuestas habituales. Sin embargo, esto no anula el progreso. En lugar de ver los retrocesos como fracasos, la coach sugiere analizarlos para entender qué los provocó y cómo actuar de manera diferente en el futuro. Es crucial reconocer y celebrar los pequeños avances, en lugar de solo enfocarse en los errores. Al apreciar los logros, mantenemos la motivación y continuamos practicando hasta que el nuevo comportamiento se vuelva natural. Para iniciar un cambio, Díaz Rois aconseja una observación consciente. Elegir un comportamiento específico y analizar las circunstancias que lo desencadenan, las emociones asociadas y sus consecuencias, nos permite identificar patrones. Por ejemplo, si buscamos aprender a decir 'no', observaremos en qué situaciones cedemos, qué temores nos impulsan o si es una reacción impulsiva. Es igualmente importante identificar las ocasiones en las que sí logramos actuar como deseamos, ya que estas experiencias contienen valiosas pistas sobre lo que funciona. Este enfoque nos permite construir el cambio desde la comprensión y el empoderamiento, reconociendo nuestras fortalezas y los recursos disponibles, en lugar de la autoexigencia.