En el panorama político actual de España, el Círculo Empresarial de Atención a las Personas (CEAPs) ha levantado la voz para reclamar una profunda transformación en el sistema de dependencia. La organización subraya la urgencia de una financiación sólida y estable, que no solo responda al incremento constante de la demanda de servicios, sino que también corrija las carencias estructurales históricas. Adicionalmente, se insiste en la necesidad de un gran acuerdo nacional, un Pacto de Estado por los Cuidados, que permita trazar una hoja de ruta a largo plazo, trascendiendo los ciclos políticos y asegurando la equidad territorial y la atracción de talento profesional al sector. Este llamado a la acción busca garantizar que las políticas se traduzcan en mejoras concretas para los ciudadanos dependientes y los servicios que los asisten, evitando que los avances queden meramente en el ámbito legislativo.
En el inicio del curso político en España, durante el mes de septiembre, la influyente asociación patronal, el Círculo Empresarial de Atención a las Personas (CEAPs), ha emitido una contundente declaración. La organización enfatiza la imperativa necesidad de implementar una fase de ejecución efectiva en las políticas de dependencia del país. Desde la perspectiva de CEAPs, los incrementos en la financiación y las reformas normativas, aunque importantes, resultan insuficientes si no se materializan en beneficios tangibles para las personas que dependen del sistema y para las instituciones y servicios que les brindan apoyo.
Rafael Sánchez-Ostiz, presidente de CEAPs, ha recalcado que el sistema de dependencia persiste en una situación de subfinanciación, las disparidades entre regiones siguen siendo marcadas, y la escasez de personal cualificado amenaza con convertirse en un obstáculo insuperable que ninguna normativa por sí sola logrará resolver. La organización advierte sobre el peligro de que una parte significativa de los nuevos fondos sea absorbida por el crecimiento natural de la demanda, sin abordar las deficiencias estructurales arrastradas por el modelo durante años.
Frente a esta situación, CEAPs ha propuesto un Pacto de Estado por los Cuidados, articulado sobre tres pilares fundamentales: garantizar una financiación que sea tanto suficiente como estable, establecer una estrategia nacional robusta para la captación y retención de profesionales especializados, y diseñar una hoja de ruta prospectiva que anticipe los desafíos demográficos venideros. La organización señala que España destina actualmente un 0,9% de su PIB al sistema de dependencia, cifra que contrasta con el promedio del 2% observado en el contexto europeo, una brecha que, según Sánchez-Ostiz, es crucial cerrar para asegurar la sostenibilidad del sistema.
Finalmente, CEAPs ha reiterado su exigencia de que las reformas en el ámbito de la dependencia se diseñen en colaboración estrecha con aquellos que gestionan diariamente los servicios y poseen un conocimiento profundo del sector. Se espera que el compromiso previo del Ministerio de mantener un canal de diálogo abierto se concrete de manera efectiva en este nuevo periodo político, propiciando un intercambio fluido y con capacidad de influencia real en la toma de decisiones.
La postura de CEAPs nos invita a una profunda reflexión sobre la sostenibilidad de nuestro sistema de bienestar, especialmente en un contexto demográfico que avanza hacia una población cada vez más envejecida. La demanda de una financiación robusta y un pacto de estado por los cuidados no es solo un reclamo sectorial, sino un llamado a la responsabilidad colectiva. Es fundamental comprender que la atención a la dependencia no es un gasto, sino una inversión en la dignidad de las personas y en la cohesión social. La falta de una planificación a largo plazo y la persistencia de desigualdades territoriales ponen de manifiesto la necesidad de trascender los intereses partidistas y construir un consenso que garantice un sistema de cuidados equitativo y eficiente para todos los ciudadanos, sin importar su lugar de residencia. La atracción y retención de profesionales, a menudo invisibilizados y precarizados, es otro pilar indispensable. Solo con un compromiso real y una visión de futuro podremos asegurar que las palabras se conviertan en acciones y que la atención a la dependencia sea un derecho universal y de calidad.